Artículo Técnico

Artículo técnico Mayo 2015 por Andrés Jan-

Dominus illuminatio mea – Salmo 27 (26) – El Señor es mi luz y mi salvación

El presente salmo consta de dos partes íntimamente relacionadas: en la primera, hasta el versículo 6, el salmista manifiesta con imágenes muy expresivas su inalterable confianza en el Señor; mientras que la segunda parte, a partir del versículo 7, es una súplica en medio de la persecución.

En la liturgia cristiana se emplea como tercer salmo de los Nocturnos del Jueves Santo.

El texto del salmo en latín es: Dominus illuminatio mea et salus mea quem timebo Dominus defensor vitæ meæ a quo trepidabo. Dum adpropiant super me nocentes ut edant carnes meas qui tribulant me inimici mei ipsi infirmati sunt et ceciderunt. Si consistant adversum me castra non timebit cor meum si exsurgat in me prœlium in hoc ego sperabo. Unam petii a Domino hanc requiram ut inhabitem in domo Domini omnibus diebus vitæ meæ ut videam voluntatem Domini et protegar a templo sancto eius. Quoniam abscondit me in tabernaculo suo in die malorum protexit me in abscondito tabernaculi sui. In petra exaltavit me nunc autem exaltavit caput meum super inimicos meos circuibo et immolabo in tabernaculo eius hostiam iubilationis cantabo et psalmum dicam Domino. Exaudi Domine vocem meam qua clamavi ad te miserere mei et exaudi me. Tibi dixi cor meum quæsivi vultum tuum Domine requiram.Ne avertas faciem tuam a me et ne declines in ira a servo tuo adiutor meus esto ne derelinquas me neque despicias me Deus salutaris meus. Quoniam pater meus et mater mea dereliquerunt me Dominus autem adsumpsit me. Legem mihi constitue Domine in via tua et dirige me in semita recta propter inimicos meos. Ne tradideris me in animas persequentium me quoniam insurrexerunt in me testes iniqui et mentita est iniquitas sibi. Credo videre bona Domini in terra viventium, expecta Dominum et viriliter age et confortetur cor tuum et sustinue Dominum.

La traducción al castellano es: El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién he de temer? Amparo de mi vida es el Señor, ¿ante quién temblaré? Cuando los malvados se lanzan contra mí para comer mi carne, ellos, mis enemigos y contrarios, tropiezan y perecen. Si me sitia un ejército contrario, mi corazón no teme, si una guerra estalla contra mí, aún tendré confianza. Una cosa al Señor, sólo le pido, la cosa que yo busco es habitar la casa del Señor mientras dure mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y cuidar de su santuario. Porque él me dará asilo en su cabaña en tiempos de desdicha, me ocultará en el secreto de su tienda, y me alzará sobre la roca. Y ahora mi cabeza se levanta sobre mis enemigos que me cercan. Jubiloso en su carpa ofreceré sacrificios con aclamaciones. Quiero cantar, tocar para el Señor. Señor, oye la voz con que a ti clamo, escucha, por piedad. Mi corazón de ti me habla diciendo: “Procura ver su faz”. Es tu rostro, Señor, lo que yo busco, no me escondas tu cara. Con enojo a tu siervo no rechaces; eres tú mi defensa, ¡no me abandones, no me dejes solo, mi Dios y Salvador! Si me abandonaran mi padre y mi madre, me acogería el Señor. Enséñame, Señor, tus caminos, y guíame por sendero llano. Líbrame del afán de mis contrarios, pues contra mí se levantan falsos testigos que lanzan amenazas. La bondad del Señor espero ver en la tierra de los vivientes. Confía en el Señor, ¡ánimo, arriba! espera en el Señor.

Los siguientes son algunos de los compositores, autores de obras con este texto: Pierre Moulu (1484-1550, en latín, a tres voces mixtas [soprano y dos tenores], a cappella, editada en el año 1559); Orlando di Lassus (hacia 1532-1594, en latín, motete en dos partes, a cinco voces mixtas [duplicando la voz de tenor], editado en Sacrae cantiones quinque vocum, en Nürenberg en el año 1562); Icaobus Gallus (1550-1591, para cinco voces [duplicando el tenor], el motete Repleatur os meum laude tua incluye el sexto versículo de este salmo, fue editado en el primer libro del Opus Musicum, en Praga en el año 1586); Giovanni Paolo Cima (1570-1630, en latín, emplea solamente los versículos 7 b y 9 b, para dos voces [soprano y tenor], y continuo, en Fa mayor, obra publicada en Concerti Ecclesiastici, Milán en el año 1610); Christian Erbach (hacia 1570-1635, en latín, para siete voces [duplicando todas las voces menos la soprano], con continuo en Fa Mayor, publicado en el primer volumen del Promptuarii musici, en el año 1611); Heinrich Hartmann (hacia 1580-1616, en alemán, a cinco voces mixtas [duplicando la voz de tenor], obra publicada en el primer tomo de Confortativae Sacrae Symphoniacae, en Coburgo, en el año 1616); Sigismondo D’India (hacia 1582-1629, en latín, motete en dos partes, a cinco voces mixtas a cappella [duplicando la voz del tenor], editado en el Liber secundus sacrorum concentuum, del año 1610); Franz Tunder (1614-1667 para cinco voces mixtas [duplicando la voz de soprano], dos partes de violín y continuo, en Re); Marc-Antoine Charpentier (1643-1704, H 229, en latín, para seis voces mixtas [suplicando las voces de soprano y tenor], con dos partes de violín, viola, violonchelo, en Re menor [termina en mayor], obra compuesta para la Semana Santa del año 1699 para la Iglesia de los Jesuitas en París); Boyce William (1711-1779, en inglés, en Re menor, para contralto y bajo solo, coro y órgano, obra publicada en el año 1790); Joseph Stephenson (1723- 1810, en inglés, a cuatro voces mixtas cappella, en La bemol mayor, editado en Church Harmony Sacred to Devotion, en el año 1757); Thomas Jarman (1776-1861, en inglés, dos obras: ambas son a cuatro voces mixtas con bajo continuo, editadas en Londres en 1812, una está en Re mayor, y la restante en Si bemol mayor); Richard Garbett (nacido en 1789 – se desconoce la fecha de su muerte, en inglés, en Mi bemol mayor, a cuatro voces mixtas con órgano, obra publicada en el año 1818); George Alexander MacFarren (1813-1887, en inglés, a cuatro voces mixtas con órgano en Re mayor); John Larkin Hopkins (1820-1873, en inglés, emplea los versículos primero al séptimo); William Wolstenholme (1865-1931); Mariano Garau (1952, en latín, para soprano solo [en la parte intermedia de la obra], tres voces [soprano, tenor y bajo], a cappella, en Do sostenido menor); Robert Hugill (1955, es autor de varias obras: dos obras están en latín, para cuatro voces mixtas a cappella, y ambas son del año 2008; las otras tres obras están también en latín, todas son a cinco voces mixtas a cappella [duplicando la voz de soprano], y datan del año 2011); y David Hill (1957).

El versículo 4 ‘Unam petii a Domino’ se emplea en forma independiente como gradual en la fiesta de la Sagrada Familia, y en la comunión en el Domingo de Pentecostés. Los siguientes son algunos autores de este versículo: Dressler Gallus(1533-1585, publicado por Wolfgang Kirchner en el año 1570); William Byrd (1543-1623, en latín, a cinco voces mixtas [duplicando la voz de soprano], editado en Gradualia I en el año 1605); Giovanni Francesco Anerio (1567-1620, en latín, a cuatro voces iguales [dos de tenor y dos de bajo], a cappella); Alessandro Scarlatti (1660-1725, para cuatro voces mixtas, del año 1708); y Cleto Zabala Arambarri (1847-1912 para coro mixto a tres voces [sin tenor] y órgano, en Sol menor, editado por Bilbao).

En el continente americano mencionamos a los compositores que a continuación detallamos.

William Billings (1746-1800), nacido y muerto en Boston, es autor de este salmo en inglés, para coro mixto a cuatro voces a cappella, en Mi mayor, y que fuera editado por el autor mismo en su The Psalm-Singer’s Amusement, en su ciudad natal, en el año 1781.

Peter Mathews nació en Vancouver, British Columbia en 1944. Ha compuesto casi doscientas obras, la mitad de ellas editadas. Este salmo, en inglés, es para coro, flauta y órgano y data del año 1991.

Adam Stanley nació en Baytown, Texas, el 29 de Abril de 1988. Es autor de este salmo, a cuatro voces mixtas, y con una escritura contemporánea

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Mayo de 2015

andresjan@gmail.com

Artículo Técnico Marzo 2015 Andrés Jan

Artículo Técnico: Andrés Jan

Domine in virtute tua – Salmo 21 (20) – Señor, tu fuerza regocija al rey

Este salmo está estrechamente vinculado con el Salmo anterior: la súplica del pueblo antes de la batalla ha sido escuchada, y el Señor ha concedido al rey una resonante victoria. El Salmo consta de tres partes. La primera es una expresión de alegre reconocimiento por las bendiciones concedidas al rey, en particular, por el triunfo alcanzado. En la segunda, un sacerdote o un profeta anuncia la victoria total sobre los enemigos del Señor. Por último, la comunidad pide al Señor, en una breve súplica, que despliegue su poder para cumplir la promesa expresada anteriormente.

El texto en latín dice: Domine in virtute tua lætabitur rex et super salutare tuum exultabit vehementer. Desiderium animæ eius tribuisti ei et voluntate labiorum eius non fraudasti eum. Quoniam prævenisti eum in benedictione dulcedinis posuisti in capite eius coronam de lapide pretioso. Vitam petiit et tribuisti ei longitudinem dierum in sæculum sæculi: Magna est gloria eius in salutari tuo gloriam et magnum decorem inpones super eum. Quoniam dabis eum in benedictionem in sæculum sæculi lætificabis eum in guadio cum vultu tuo. Quoniam rex speravit in Domino et in misericordia altissimi non commovebitur. Inveniatur manus tua omnibus inimicis tuis dextera tua inveniat omnes qui te oderunt, pones eos ut clibanum ignis in tempore vultus tui Dominus in ira sua conturbabit eos et devorabit eos ignis. Fructum eorum de terra perdes et semen eorum a filiis hominum. Quoniam declinaverunt in te mala cogitaverunt consilium quod non poterunt stabilire, quoniam pones eos deorsum in reliquiis tuis præparabis vultum illorum. Exaltare Domine in virtute tua cantabimus et psallemus virtutes tuas.

La traducción al castellano es: Señor, tu fuerza regocija al rey: ¡cómo se alegra si tú lo haces triunfar! Le has cumplido sus más caros deseos, no le has negado lo que te pedía. Tú le presentas buenas bendiciones, con oro fino coronas su cabeza. La vida que te pidió, tú se la diste: largos días, muchos y muchos años. Debido a tu favor, será muy famoso, derramas sobre él honor y majestad. Has puesto sobre él bendiciones eternas, tú lo haces feliz con tu presencia. El rey confía en el Señor, el favor del Altísimo lo hace inquebrantable. Tu mano encontrará a tus adversarios, tu diestra encontrará a los que te odian; los dejarás, en cuanto te presentes, como si estuvieran en un horno. El Señor, en su ira, se los engullirá y un fuego los devorará. Arrancarás de la tierra sus frutos y su semilla de entre los hombres. Si contra ti traman algún mal, o meditan un plan, no se la podrán. Pues tú harás que te den vuelta la espalda y contra ellos dispararás tus flechas. ¡Señor, levántate, muestra tu poder y cantaremos con salmos tus proezas!

Los siguientes son (algunos) autores que han musicalizado el presente salmo: Alfonso Ferrabosco [‘Il padre’] (1543-1588, en dos partes, para coro mixto a cinco voces, número de catálogo Ch. 30-31); Tomás Luis de Victoria (hacia 1548-1611, a ocho voces mixtas, en manuscrito); Robert Johnson (1583-1633, para cinco voce mixtas [duplicando la voz de contralto], en La); Giovanni Rovetta (1596-1668, opus 3, para tres voces del año 1635); Orazio Tarditi (1602-1677, para soprano y bajo, con bajo continuo en Sol Mayor, publicado en el año 1643); Michel-Richard de Lalande (1657-1726, obra del año1689); Gerwazy Gorczycki Grzegorz (1666 – 1734, obra perdida); George Frideric Handel (1685-1759, The King shall rejoice [Coronation Anthem, número dos], en cinco partes, en inglés, para seis voces [duplicando las voces de contralto y de bajo] y orquesta, fue interpretado en la coronación del rey Jorge II en el año 1727); Joseph Stephenson (1723-1810, para coro a cuatro voces mixtas a cappella en La menor, publicado en el año 1757); y Stephen McManus (1962).

En nuestro país, Argentina, conocemos la obra de Fernando González Casellas, nacido y muerto en Buenos Aires (1925-1998), quien compuso varias obras con texto sacro, entre ellas sobre el salmo 21.

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Febrero de 2015

andresjan@gmail.com

Artículo Técnico Febrero 2015 Andrés Jan

Artículo técnico Febrero 2015 por Andrés Jan-

Exaudiat te Dominus in die tribulationis – Salmo 20 (19) – El Señor te haga triunfar en el momento del peligro

Ante la inminencia del combate, la comunidad congregada en el Templo implora la protección divina y la victoria del rey. Como era habitual en esas circunstancias, un sacrificio acompañaba a la súplica. La segunda parte del Salmo es un oráculo pronunciado en nombre del Señor, que anuncia la victoria a su ungido.

El texto en latín es el siguiente: Exaudiat te Dominus in die tribulationis protegat te nomen Dei Iacob mittat tibi auxilium de sancto et de Sion tueatur te memor. Sit Dominus omnis sacrificii tui et holocaustum tuum pingue fiat tribuat tibi Dominus secundum cor tuum et omne consilium tuum confirmet lætabimur in salutari tuo et in nomine Domini Dei nostri magnificabimur. Impleat Dominus omnes petitiones tuas nunc cognovi quoniam salvuum faciet Dominus christum suum et exaudiet illum de cœlo sancto suo in potentatibus salus dexteræ eius hii in curribus et hii in equis nos autem in nomine Domini Dei nostri magnificabimur ipsi obligati sunt et ceciderunt nos vero resurreximus et erecti sumus. Domine salvum fac regem et exaudi nos in die in qua invocaverimus te.

Traducido al castellano: El Señor te haga triunfar en el momento del peligro, que el nombre del Dios de Jacob sea tu baluarte. Que él te auxilie desde su Santuario y te proteja desde Sion; que se acuerde de todas tus ofrendas y encuentre aceptables tus holocaustos. Que satisfaga todos tus deseos y cumpla todos tus proyectos, para que aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios. ¡Que el Señor te conceda todo lo que pides! Ahora sé que el Señor ha dado la victoria a su Ungido, lo ha hecho triunfar desde su santo cielo con las proezas de su mano salvadora. Unos se fían de sus carros y otros de sus caballos, pero nuestra fuerza está en el nombre de nuestro Dios. Ellos tropezaron y cayeron, mientras nosotros nos mantuvimos erguidos y confiados. ¡Señor, concede la victoria al rey, escúchanos cuando te invocamos!

Los siguientes son (algunos) compositores, autores de este salmo: Jean Richafort (hacia 1480 – hacia 1547, a cuatro voces mixtas); Robert White [Whyte] (hacia 1538-1574, en latín, para coro mixto a ocho voces [duplicando las voces de contralto, tenor, barítono y bajo], es una obra larga, dividida en varias partes musicales, emplea todo el texto del salmo, es para diferentes agrupaciones, termina a siete voces [sin duplicar la voz superior]); Johann Hermann Schein (1586-1630, para soprano y tenor, continuo y órgano, en Mi); Jean Baptiste Lully [Giovanni Battista Lulli] (1632-1687, LWV 77/15, dos partes de violín, dos de viola, violonchelo, continuo, soprano solo, coro a cinco voces [duplicando la voz de soprano], en Do Mayor); Antonia Bembo (1643-1715, para dos partes de soprano, bajo y continuo, obra compuesta cerca del año 1700); John Blow (1649-1708, en inglés, para coro mixto a cuatro voces, con continuo y órgano en Si bemol mayor); Michel-Richard de Lalande (1657-1726, obra perdida); André Campra (1660-1744, para cinco voces solistas, coro y orquesta, obra del año 1728); Charles-Hubert Gervais (1671-1744 para trompeta, cuarteto de cuerdas, continuo y timbales, soprano solo y coro a seis voces mixtas [duplicando las voces de soprano y de tenor] en Re Mayor); Joseph

Bodin de Boismortier (1689-1755); Joseph Stephenson (1723-1810, para coro mixto a cuatro voces en La menor, publicado en el año 1757); y Jean-Baptiste François Guilleminot Du Gué (1727 – hacia 1800, maestro de capilla en Notre Dame de París entre 1773 y 1793, autor de una obra para soprano solo y coro).

No hemos encontrado autores argentinos ni americanos que hayan musicalizado el texto del presente salmo.

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Febrero de 2015

andresjan@gmail.com

A la memoria del Maestro Juan Schultis

El 29 de Enero y a los 87 años falleció el destacado músico Juan Schultis, quien fue partícipe directo en la creación de una de las mayores tradiciones musicales de la ciudad de San Carlos de Bariloche, la Navidad Coral.

El Maestro había nacido en Friburgo, Alemania, y se radicó en la Argentina. Estudió con destacados maestros, entre los que se destacan Ljerko Spiller (violín), Jacobo Ficher, Erwin Leuchter, Ernesto Epstein (musicología), Francisco Kröpfl (música electrónica), Herrmann Scherchen (dirección de orquesta), Guillermo Graetzer y Robert Shaw (ambos en dirección coral).

Se dedicó al dictado de diferentes materias. En el Collegium Musicum de Buenos Aires fue miembro del Consejo Directivo, Coordinador General del Departamento Niños, Director del Taller de Sonido, y Director Fundador de la Biblioteca. También fue profesor de música en la Escuela Pestalozzi, Asesor Musical y Revisor de la Editorial Ricordi, y traductor de varios libros de índole musical.

Especialmente se lo menciona debido a la creación y dirección de diferentes agrupaciones corales entre las que se destacan:

1956 – Director Fundador del Coro de Niños de la Escuela N° 17 de Castelar, Provincia de Buenos Aires.

1958 – Director Fundador del Coro Juvenil de Castelar.

1960 – Director del Coro de la Casa Suiza de Buenos Aires.

1962 – Director Fundador del Coro de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

1964 – Director del Coro Mixto del Collegium Musicum de Buenos Aires.

1965 – Director Fundador del Coro de Cámara del Collegium Musicum de Buenos Aires.

1968 – Director Fundador de la Agrupación Coral de General Roca (Provincia de Río Negro).

1972 – Director Fundador del Coro de Cámara de Neuquén (de la ciudad homónima).

En Diciembre del año 1968 fue invitado por la Municipalidad de Bariloche (el director de cultura fue el señor Luis Caram) para dictar un curso de dirección coral, del cual participaron la señora Lucka Kralj de Jerman (directora del coro de niños del Colegio Woodville), Rodrigo Dalziel (director del coro del Centro Atómico). El maestro Schultis participó junto a la Capella Bonarensis y el Estudio de Música Renacentista del Collegium Musicum de Buenos Aires. Finalizado el curso se organizó el Sábado 21 de Diciembre con los coros ya mencionados un concierto, el que se presentó en el Templo Mayor (actualmente la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi). Tal fue el suceso de este concierto que los participantes decidieron repetirlo al día siguiente. De boca en boca fue la invitación, y, nuevamente se llenó el Templo Mayor. A pesar de que aún no se adoptó el nombre con el que hoy se conoce (el afiche solamente decía ‘Concierto navideño’), fueron Luis Caram, Lucka Kralj de Jerman, Rodrigo Dalziel, y el maestro Schultis, los creadores de la Navidad Coral.

Al año siguiente se invitó nuevamente al profesor Schultis, quien seleccionó en su programación dos cantatas de Johann Sebastian Bach. Los conciertos se llevaron a cabo el 20 y 21 de Diciembre del año 1969.

En la cuarta edición, que se llevó a cabo el 18 y 19 de Diciembre de 1971, se contó, nuevamente, con la presencia del Maestro Schultis, quien participó junto a la Agrupación Coral de General Roca. Ese año se presentó por primera vez en el marco de la Navidad Coral la prestigiosa Camerata Bariloche, y la obra central elegida para cantar en conjunto fue el Magnificat de Antonio Vivaldi.

El Maestro Schutlis, con su presencia, gravitó para la concreción de esta querida tradición, la Navidad Coral, que está próxima a festejar las cincuenta ediciones.

Profesor Andrés Jan

andresjan@gmail.com

Para el Noticiero Coral

Febrero de 2015

Artículo Técnico Enero 2015 Andrés Jan

Diligam te Domine virtus mea – Salmo 18 (17) – Te amo, Señor, mi fuerza

En este Salmo, el rey expresa su reconocimiento al Señor por la victoria alcanzada. Al comienzo se presenta al Señor como un refugio inexpugnable para sus fieles. La amenaza del enemigo se describe como una irrupción de las fuerzas del caos y de la muerte. La intervención del Señor está descrita como una teofanía, en la que participan y se conmueven todas las fuerzas de la naturaleza. Este texto, con algunas variantes, es compatible con el segundo libro de Samuel, capítulo 22, versículos 2 al51.

El texto de este extenso salmo es: Diligam te Domine virtus mea, Domine firmamentum meum et refugium meum et liberator meus Deus meus adiutor meus sperabo in eum protector meus et cornu salutis meæ adiutor meus. Laudans invocabo Dominum et ab inimicis meis salvus ero, circumdederunt me gemitus mortis et torrentes iniquitatis conturbaverunt me dolores inferni circumdederunt me prævenerunt me laquei mortis. Et in tribulatione mea invocavi Dominum et ad Deum meum clamavi et exaudivit de templo sancto suo vocem meam et clamor meus in conspectu eius introivit in aures eius. Et commota est et contremuit terra et fundamenta montium conturbata sunt et commota sunt quoniam iratus est eis Deus. Ascendit fumus in ira eius et ignis a facie eius exardescit carbones succensi sunt ab eo, et inclinavit cœlos et descendit et caligo sub pedibus eius. Et ascendit super Cherubin et volavit super pinnas ventorum, et posuit tenebras latibulum suum in circuitu eius tabernaculum eius tenebrosa aqua in nubibus æris. Prae fulgore in conspectu eius nubes transierunt grando et carbones ignis, et intonuit de cœlo Dominus et altissimus dedit vocem suam. Misit sagittas suas et dissipavit eos fulgora multiplicavit et conturbavit eos, et apparuerunt fontes aquarum et revelata sunt fundamenta orbis terræ ab increpatione tua Domine ab inspiratione spiritus iræ tuæ. Misit de summo et accepit me et adsumpsit me de multitudine aquarum, eripuit me de inimicis meis fortissimis et ab his qui oderunt me quoniam confortati sunt super me. Prævenerunt me in die adflictionis meæ et factus est Dominus protector meus, et eduxit me in latitudinem salvum me fecit quoniam voluit me, et retribuit mihi Dominus secundum iustitiam meam et secundum innocentiam manuum mearum retribuit mihi. Quia custodivi vias Domini nec impie gessi a Deo meo, quoniam omnia iudicia eius in conspectu meo sunt semper et iustitias eius non reppuli a me. Et ero immaculatus coram eo et observabo me ab iniquitate mea, et retribuit mihi Dominum secundum iustitiam meam et secundum innocentiam manuum mearum in conspectu oculorum eius. Cum sancto sanctus eris et cum viro innocente innocens eris, et cum electo electus eris et cum perverso subverteris. Quoniam tu populum humilem salvum facies et oculos superborum humiliabis, quoniam tu inluminans lucernam meam Domine Deus meus inlumina tenebras meas. Quoniam a te eripiar a temptatione et in Deo meo transgrediar murum. Deus meus inpolluta via eius eloquia Domini igne examinata protector est omnium sperantium in se, quoniam quis Deus præter Dominum aut quis Deus praæer Deum nostrum. Deus qui præcinxit me virtute et posuit immaculatam viam meam, qui perficit pedes meos tamquam cervi et super excelsa statuit me. Qui docet manus meas ad prœlium et posuit ut arcum æreum brachia mea, et dedisti mihi protectionem salutis tuæ et dextera tua suscepit me et disciplina tua ipsa me docuit. Dilatasti gressus meos subtus me et non sunt infirmata vestigia mea, persequar inimicos meos et conprehendam illos et non convertar donec deficiant. Adfligam illos nec potuerunt stare cadent subtus pedes meos, et præcinxisti me virtute ad bellum subplantasti omnes insurgentes in me subtus me, et inimicorum meorum dedisti mihi dorsum et odientes me disperdidisti. Clamaverunt nec erat qui salvos faceret ad Dominum nec exaudivit eos, et comminuam illos ut pulverem ante faciem venti ut lutum platearum delebo eos. Eripies me de contradictionibus populi constitues me in caput Pentium. Populus quem non cognovi servivit mihi obauditu auris obaudivit mihi, filii alieni mentiti sunt mihi filii alieni inveteraverunt et claudicaverunt a semitis suis. Vivit Dominus et benedictus Deus meus et exaltetur Deus salutis meæ, Deus qui das vindictam mihi et subdidisti populos sub me liberator meus Dominus de gentibus iracundis, et ab insurgentibus in me exaltabis me a viro iniquo eripies me. Propterea confitebor tibi in populis Domine et nomini tuo psalmum dicam. Magnificans salutare regis ipsius et faciens misericordiam christo suo David et semini eius usque in sæculum.

Y su traducción: Yo te amo, Señor, mi fuerza, El Señor es mi roca y mi fortaleza; es mi libertador y es mi Dios, es la roca que me da seguridad; es mi escudo y me da la victoria. Invoco al Señor que es digno de alabanzas, y me veo libre de mis enemigos. Las aguas de la muerte me envolvían, los torrentes devastadores me aterraban; las redes de la muerte me cercaban, ante mí estaban tendidas trampas mortales. En mi angustia yo invoqué al Señor, y clamé a mi Dios. Mi clamor llegó hasta sus oídos y desde su Templo oyó mi voz. Tembló la tierra y se estremeció, se sacudieron las bases de los montes, que temblaban con sólo ver su furor. Subía humo de sus narices y de su boca salía un fuego abrasador que arrojaba carbones encendidos. Él inclinó los cielos y descendió, con una densa nube bajo sus pies. Montó en un querubín y emprendió vuelo; planeaba sobre las alas del viento. En torno a Él, un manto de tinieblas, un oscuro aguacero era su toldo. Un resplandor lo iba precediendo con granizos y brasas encendidas. Tronó el Señor desde los cielos, el Altísimo hizo oír su voz. Tiró sus flechas y los dispersó, lanzó sus rayos y los derrotó. Entonces apareció el fondo del mar y las bases del mundo se descubrieron, al ver, Señor, tu enojo, al pasar el soplo de tus narices. Desde lo alto su mano me tomó, y me rescató de las aguas profundas. Me libró de enemigos poderosos, de enemigos más fuertes que yo. Me asaltaron el día en que me iba mal, pero el Señor vino en mi ayuda. Me sacó a un espacio abierto, me salvó porque me amaba. El Señor según mis méritos me trata, limpias son mis manos, y Él me lo paga. Porque guardé los caminos del Señor y no hice el mal lejos de mi Dios. Me acuerdo siempre de sus decisiones, y nunca descarto sus mandamientos. Ante Él soy irreprochable y me cuido de cometer pecado alguno. Por eso me retribuye según mis méritos, según mi pureza que sus ojos ven. Con el que es fiel, Tú te muestras fiel, si alguien no falla, tampoco Tú le fallas. Con el que es sin doblez, Tú eres leal, pero con los tramposos eres mañoso. Tú salvarás a un pueblo humilde y humillarás los ojos altaneros. Tú haces, Señor, que brille mi lámpara, ¡mi Dios ilumina mis tinieblas! Contigo acometo las huestes, con mi Dios escalo la muralla. Mi Dios, su proceder es perfecto, y su palabra es a toda prueba. Él es un escudo para cualquiera que se acoja a Él. Pues, ¿quién es Dios fuera del Señor? ¿quién es la Roca, sino nuestro Dios? Es un Dios que me reviste de fuerza, un Dios que allana mis caminos. Asemeja mis pies a los de la cierva, y me hace estar de pie en las alturas. Adiestra mis manos para el combate, y mis brazos para tensar el arco de bronce. Tú me das tu escudo de salvación; tu mano me sostiene, tus favores me agrandan. Puedo alargar el paso, y mis tobillos no van a flaquear. Persigo a mis enemigos y los alcanzo, no volveré hasta que estén exterminados. Doy un golpe, y no pueden rehacerse, caen y quedan tendidos a mis pies. Me revistes de fuerza en el combate, y doblegas ante mí a mis agresores. Haces que mis enemigos den la espalda, y a cuantos me odiaban aniquilo. Aunque griten, nadie los salvará, claman al Señor, pero no les responde. Los trituro como polvo que se lleva el viento, los pisoteo como el barro del camino. Me libras de las querellas de mi pueblo, y me pones al frente de las naciones. Un pueblo que no conocía me sirve. Los hijos de extranjeros me adulan, apenas oyen mi voz, me obedecen. Los extranjeros pierden el ánimo, y salen temblando de sus fortalezas. ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! Ensalzado sea el Dios que me salva! Oh Dios que me concedes el desquite y colocas los pueblos a mis pies, que me libras de mis enemigos y me encumbras por encima de mis agresores, tú me salvas de la gente violenta. Por eso te ensalzaré, Señor, y en medio de los pueblos cantaré tu Nombre, Tú que a tu rey das victoria tras victoria, y sigues con tus favores a tu ungido, a David y a su descendencia para siempre.

 

Tal como es de suponer, no hay obras musicales que incluyan todo el texto de este salmo. Aparte de las obras que emplean solamente los primeros versículos del presente salmo, encontramos varias obras con los siguientes títulos: Diligam te Domine (que emplea los versículos 2 al 4); Populum humilem (como ofertorio de la misa de Pentecostés y que toma los versículos 28 y 32); y Quoniam tu illuminas (solamente con los versículos 29 y 30 a).

 

Los siguientes son algunos de los autores que compusieron sobre el texto del salmo: Cristóbal de Morales  (hacia 1500-1553, Circumdederunt me, versículos 5 y 6, para coro mixto a cinco voces [duplicando el tenor], para la Misa de difuntos); Orlando Lassus di (1532-1594. para coro mixto);  Jan Pieterszoon Sweelinck (1562-1621); Heinrich Hartmann (hacia 1580-1616, en alemán, para coro mixto a cinco voces [duplicando la soprano], publicado en el año 1616 en el Número 5 de Erster Theil Confortativae Sacrae Symphoniacae, en Coburgo); William Knapp (1698-1768, In my trouble I called upon the Lord, incluye los versículos 5,7-8,13,18-19,50, en inglés, para tenor y bajo solo, coro mixto a cutro voces a cappella, en Sol Menor, esta obra fue compuesta para ser cantada por el pueblo de Blandford, para conmemorar el día en el cual la ciudad fue destruida por un incendio en el año 1731; la obra fue publicada en el año 1738); William Boyce (1711-1779, para contralto, tenor y bajo solo, coro mixto y órgano con bajo continuo, en inglés, del año 1769 [o anterior]); Franz Liszt (1811-1886, obra del año 1860); y Camille [Charles] Saint-Saëns (1835-1921, para coro y orquesta, del año 1865).

Con el título Diligam te Domine (que emplea los versículos 2 al 4 y se canta en el responsorio de Matines de los Sábados de feria), conocemos las siguientes obras: Orlando di Lasso (hacia 1532-1594, dos obras, una para coro mixto a tres voces, editada en el Liber Mottetarum Trium Vocum, en Munich en el año 1575; la restante para coro mixto a seis voces [duplicando las voces de contralto y bajo], editada en el Magnum Opus MusicumCantiones sacrae 6 vocum en 1594); Ascanio Trombetti (1544-1590, para coro mixto a seis voces [soprano, triple tenor y dos bajos], a cappella); Giovanni Gabriela (1554-1612, para doble coro a ocho voces mixtas [duplicando todas las voces], a cappella o duplicando las voces con instrumentos aerófonos y con bajo continuo); Jan Pieterszon Sweelinck (1562-1621, para coro mixto a cinco voces {duplicando la voz de tenor], con cuerdas, publicado en Cantiones sacrae en el año 1619); Hans Leo Hassler (1564-1612, para coro mixto a cuatro voces a cappella, en Re Mayor, editado en Cantiones sacrae, Augsburgo, en el año 1591); Jean Gilles (1668-1705, para coro mixto a cinco voces y orquesta, publicado en el año 1731); Jean Philippe Rameau(1683-1764, para soprano solo, coro mixto y orquesta); Juan Páez Centella (1751-1814, para coro mixto a 4 voces, en La menor para el domingo de Septuagésima); Johann Kaspar Aiblinger (1779-1867, para coro mixto a cuatro voces con orquesta u órgano): y Modest Petrovich Musorgski (1839-1881).

Con el título Populum humilem (como ofertorio de la misa de Pentecostés y que toma los versículos 28 y 32), conocemos las siguientes obras: Giovanni Pierluigi da Palestrina [Santi] (1524-1594, para coro mixto a cinco voces [duplicando el tenor]); Orlando di Lasso (hacia 1532-1594, a cuatro voces, editado en, Sacrae cantiones … recens singulari industria compositae, en Munich en el año 1585); Jean-Philippe Rameau (1683-1764, el motete Diligam te es de atribución dudosa); Giovanni Battista Martini [Giambattista, mejor conocido como el ‘Padre’ Martini] (1706-1784), para coro mixto a cuatro voces a cappella en Sol menor); y Ernst Pfiffner (1922, para coro mixto a cuatro voces y órgano, del año 1954).

Con el título Quoniam tu illuminas (que emplea solamente los versículos 29 y 30 a), conocemos las siguientes obras: Canto Ambrosiano (muy conocido y divulgado); Giovanni Andrea Draconio (hacia 1550–1599, para coro de voces masculinas a cuatro voces); y Cristoforo Guizzardi (siglo XVII, para coro de voces masculinas a cuatro voces).

No hemos encontrado obras de autores argentinos o americanos que hayan compuesto sobre el texto del presente salmo.

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Enero de 2015

andresjan@gmail.com

Artículo técnico Diciembre 2014 por Andrés Jan-

Salvum fac, Domine – Salmo 12 (11) – Ayúdame Señor

Este Salmo es una súplica, en la que el autor, con una visión pesimista del mundo, pide al Señor que intervenga para poner fin a los males que lo afligen. El Señor responde a esta petición con una promesa de salvación para los oprimidos Como es habitual finaliza el salmo con una expresión de confianza en el Señor.

Texto en latín es: Salvame fac, Domine, quoniam defecit sanctus, quoniam diminutae sunt veritates a filiis hominum. Vana locuti sunt unusquisque ad proximum suum; labia dolosa, in corde et corde locuti sunt. Disperdat Dominus universa labia dolosa, et linguam magniloquam. Qui dixerunt: Linguam nostram magnificabimus; labia nostra a nobis sunt. Quis noster Dominus est? Propter miseriam inopum, et gemitum pauperum, nunc exsurgam, dicit Dominus. Ponam in salutari; fiducialiter

agam in eo. Eloquia Domini, eloquia casta; argentum igne examinatum, probatum terræ,

purgatum septuplum. Tu, Domine, servabis nos, et custodies nos a generatione hac in æternum. In circuitu impii ambulant: secundum altitudinem tuam multiplicasti filios hominum.

Y su traducción: Ayúdame, Señor, porque ya no hay hombres buenos ni se encuentran ya hombres leales. Cada cual engaña a su prójimo, se dicen buenas palabras, pero con doblez. Que el Señor arranque los labios mentirosos y la lengua que dice grandes frases. Pues dicen: “Con palabras todo lo conseguiremos; si sabemos hablar, ¿quién nos va a dominar?” “Los pobres son despojados, gimen los humildes, ahora me levanto – dice el Señor – y prestaré socorro al que es despreciado.” Las palabras del Señor son palabras seguras, son como plata pura siete veces purificada en el crisol. Tú, Señor, cuidarás de nosotros; protégenos por siempre de esta generación. Por doquier se andan paseando los malvados y cunde el vicio entre los hijos de Adán.

Algunos autores que compusieron con este texto fueron: Mikołaj Gomółka (hacia 1530-1609, en polaco); Hans Leo Hassler (1564-1612, en alemán, a cinco voces mixtas [solamente en la última parte duplica la voz de Tenor]); Heinrich Hartmann (hacia 1580-1616, en alemán, a cinco voces [duplicando la Soprano], a cappella, editado en el año 1616 en Erster Theil Confortativae Sacrae Symphoniacae); Joseph Stephenson (1723- 1810, en inglés, a cuatro voces mixtas a cappella, publicado en el año 1757 en Church Harmony Sacred to Devotion); Giuseppe Concone (1801-1861, a cuatro voces mixtas, a cappella); y Luigi Bordese (1815-1886, para dos voces, soprano y contralto, con órgano en Re Mayor).

En el continente americano conocemos la obra del compositor colombiano Roberto Pineda Duque (1910-1977), el Salmo 12 (“Hasta cuándo, Señor”), para cuatro voces mixtas, obra datada cerca del año 1964.

_____________________________________________________________________________________________________

Exaudi Domine iustitiam meam – Salmo 17 (16) – Escuha mi grito, Señor,

Este salmo tiene la característica similar al número 7: un inocente – acusado y perseguido injustamente – expone su caso al Señor en demanda de justicia. La súplica se alterna con las declaraciones de inocencia y con una descripción de la maldad de sus perseguidores. En el versículo final, el salmista manifiesta su certeza de que alcanzará el favor divino. El versículo 5 ‘Perfice gressus’ se canta para la sexagésima y en Pentecostés.

Texto en latín es: Exaudi Domine iustitiam meam intende deprecationi meæ auribus percipe orationem meam non in labiis dolosis. Vultu tuo iudicium meum prodeat oculi mei videant aequitatem. Probasti cor meum et visitasti nocte igne me examinasti et non est inventa in me iniquitas. Ut non loquatur os meum opera hominum propter verba labiorum tuorum ego custodivi vias duras. Perfice gressus meos in semitis tuis ut non moveantur vestigia mea. Ego clamavi quoniam exaudisti me Deus inclina aurem tuam mihi et exaudi verba mea. Mirifica misericordias tuas qui salvos facis sperantes in te. A resistentibus dexteræ tuæ custodi me Domine ut pupillam oculi sub umbra alarum tuarum protege me, a facie impiorum qui me adflixerunt inimici mei animam meam circumdederunt, adipem suum concluserunt os eorum locutum est superbia. Proicientes me nunc circumdederunt me oculos suos statuerunt declinare in terram. Susceperunt me sicut leo paratus ad prædam et sicut catulus leonis habitans in abditis. Exsurge Domine præveni eos et subverte eos eripe animam meam ab impio framea inimicorum de manu tua Domine a paucis a terra dispartire eos et subplanta eos in vita ipsorum de absconditis tuis adimpletus est venter eorum saturati sunt porcina et reliquerunt quæ superfuerunt parvulis suis. Ego autem cum iustitia apparebo in conspectu tuo satiabor dum manifestabitur gloria tua.

Y su traducción: Escuha mi grito, Señor, atiende a mis clamores, presta atención a mi plegaria pues no hay engaño en mis labios. Dicta tú mi sentencia pues tus ojos ven lo que es recto. Puedes escudriñar mi corazón o visitarme de noche, o probarme en el crisol, no hallarás crimen en mí: No he pecado en palabras, como pecan los hombres; he guardado las palabras de tus labios, y seguido las sendas del Soberano. Afirma mis pasos en tus caminos para que no tropiecen mis pies. A ti te llamo, oh Dios, esperando tu respuesta; inclina a mí tu oído y escucha mi ruego. Renueva tus bondades, tú que salvas del agresor a los que se refugian bajo tu diestra. Guárdame como a la niña de tus ojos, escóndeme a la sombra de tus alas, lejos de esos malvados que me acosan, de mis enemigos que quieren mi muerte. Tienen el corazón taponado de grasa, y con arrogancia habla su boca. Me vigilan y de un golpe me cercan; se fijan en mí para tirarme al suelo. Son como un león ávido de presa, como un cachorro agazapado en su guarida. Levántate, Señor, hazles frente, derríbalos, de un mandoble líbrame del violento. Señor, que perezcan por tu mano, acaba con ellos, no los dejes vivir. Llénales el vientre de lo que les reservas, que sus hijos también queden saciados y que dejen las sobras a sus nietos. Y yo, como justo, contemplaré tu rostro, y al despertar, me saciaré de tu semblante.

Los únicos dos compositores de los cuales tenemos los datos que hayan compuesto sobre texto del este salmo son: Joseph Stephenson (1723-1810, en inglés, a cuatro voces mixtas a cappella, en La menor, editado en 1757 en Church Harmony Sacred to Devotion); y Nobuaki Izawa (1972, para cuatro voces mixtas a cappella, en latín, obra tonal, compuesta en 2014).

Lo siguientes son los autores que compusieron obras sobre el versículo 5 Perfice gressus’: Giovanni Pierluigi da Palestrina (1524-1594, a cinco voces mixtas [duplicando la voz de Tenor]); Orlando di Lasso (hacia 1532-1594, a cuatro voces mixtas, editado en el año 1585 en Sacrae cantiones … recens singulari industria compositae, Munich); Johann Michael Haydn (1737-1806, para soprano y orquesta MH 557); Franz Xaver Witt (1834-1888, para dos voces [soprano y bajo] con órgano, en La menor [termina en Mayor]; Ferdinand Fachbacher (1852-1934, en Mi Mayor, a ocho voces); Heino Schubert (1928); Enjott Schneider (1950, para órgano solo); y Arjan van Baest (1969, a ciatro voces mixtas a cappella, en Re Mayor en latín, compuesto en el año 2013).

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Diciembre de 2014

Artículo técnico Septiembre 2014 por Andrés Jan-

Artículo técnico Septiembre 2014 por Andrés Jan-

Salmos 10 (9 b), y 11 (10)

Presentamos en esta ocasión dos salmos pocas veces musicalizados por los compositores: los número 10 (9 b) y 11 (10).

Salmo 10 (9 b) – Ut quid Domine, recessisti longe – ¿Por qué te quedas lejos, Señor?

Su texto en latín es: Ut quid, Domine, recessisti longe; despicis in opportunitatibus, in tribulatione? Dum superbit impius, incenditur pauper: comprehenduntur in consiliis quibus cogitant. Quoniam laudatur peccator in desideriis animae suæ, et iniquus benedicitur. Exacerbavit Dominum peccator: secundum multitudinem iræ suæ, non quæret. Non est Deus in conspectu eius; inquinatæ sunt viæ illius in omni tempore. Auferuntur iudicia tua a facie eius; omnium inimicorum suorum dominabitur. Dixit enim in corde suo: Non movebor a generatione in generationem, sine malo. Cuius maledictione os plenum est, et amaritudine, et dolo; sub lingua eius labor et dolor. Sedet in insidiis cum divitibus in occultis, ut interficiat innocentem. Oculi eius in pauperem respiciunt; insidiatur in abscondito, quasi leo in spelunca sua. Insidiatur ut rapiat pauperem; rapere pauperem dum attrahit eum. In laqueo suo humiliabit eum; inclinabit se, et cadet cum dominatus fuerit pauperum. Dixit enim in corde suo: Oblitus est Deus; avertit faciem suam, ne videat in finem. Exsurge, Domine Deus, exaltetur manus tua; ne obliviscaris pauperum. Propter quid irritavit impius Deum? Dixit enim in corde suo: Non requiret. Vides, quoniam tu laborem et dolorem consideras, ut tradas eos in manus tuas. Tibi derelictus est pauper; orphano tu eris adiutor. Contere brachium peccatoris et maligni; quææretur peccatum illius, et non invenietur. Dominus regnabit in æternum, et in sæculum sæculi; peribitis, gentes, de terra illius. Desiderium pauperum exaudivit Dominus; præparationem cordis eorum audivit auris tua: iudicare pupillo et humili, ut non apponat ultra magnificare se homo super terram.

Y en castellano: ¿Por qué te quedas lejos, Señor, y te escondes en los momentos de angustia? El malvado se impone y aplasta al humilde: que quede atrapado en las trampas que maquina. El malvado se jacta de la avidez de su alma, el aprovechador maldice y desprecia al Señor. Enrisca la nariz y no se preocupa: “¡No hay Dios”, dice; eso es todo lo que piensa. En todas sus empresas le va bien, tus sentencias son muy altas para él, barre de un soplo a todos sus rivales. Dice en su corazón: “Soy inquebrantable, la desgracia jamás me alcanzará”. Su boca está llena de perfidia, de fraude y amenazas; sus palabras inspiran injusticia y maldad. Se pone al acecho en el cañaveral, a escondidas mata al inocente; sus ojos espían al indigente, acecha como león en la espesura, listo para atrapar al desdichado, lo atrapa y luego lo arrastra con su red. Se detiene, se encoge, y cae en su poder el indigente. Dice en su corazón: “Dios lo ha olvidado, tiene su cara tapada, no ve nada”. ¡Levántate, Señor, alza tu mano! ¡No te olvides de los desdichados! ¿Por qué el impío menosprecia a Dios y dice para sí: “No me pedirá cuentas”? Pero Tú has visto la pena y el dolor, los miras y los recoges en tus manos. A ti el desamparado se encomienda, a ti que al huérfano socorres. Quiebra el poder del impío y del malvado, haz que de su maldad te rinda cuentas y que no se vea más. El Señor es Rey ahora y para siempre, los paganos ya no se ven en su tierra. Tú escuchas, Señor, el ruego de los humildes, reconfortas su corazón y están atentos tus oídos para defender al huérfano y al oprimido y así los hombres de barro no puedan oprimirlos.

Hemos encontrado obras sobre este salmo de los siguientes compositores: Mikołaj Gomółka (hacia 1530-1609, en polaco [Czemuś, Panie, odstąpił? Czemuś twarz swoję]; Wight Osborne (muerto en 1800, para tres voces mixtas [dos voces de soprano y bajo] a cappella, en inglés, en Do Mayor, publicado en 1794); Joseph Stephenson (1723-1810, en inglés, para coro mixto, a cappella, en Re menor [pero termina en la tonalidad mayor], publicado en 1757); Krzysztof Penderecki (1933 en la Pasión según san Lucas [la obra completa es para soprano, barítono, bajo y narrador, coro de niños, triple coro mixto y orquesta], una de las partes es este salmo); y Paco Viciana (nacido en Barcelona en 1964, para coro mixto con divisi en todas las voces. compuesto en el año 2001).

………………………………………………………………………………………………………………………

Salmo 11 (10) – In Domino confido – En el Señor he puesto mi refugio

Su texto en latín es: In Domino confido; quomodo dicitis animæ meæ: Transmigra in montem sicut passer? Quoniam ecce peccatores intenderunt arcum; paraverunt sagittas suas in pharetra, ut sagittent in obscuro rectos corde: quoniam quæ perfecisti destruxerunt; iustus autem, quid fecit? Dominus in templo sancto suo; Dominus in cœlo sedes eius.Oculi eius in pauperem respiciunt; palpebræ eius interrogant filios hominum. Dominus interrogat iustum et impium; qui autem diligit iniquitatem, odit animam suam. Pluet super peccatores laqueos; ignis et sulphur, et spiritus procellarum, pars calicis eorum. Quoniam iustus Dominus, et iustitias dilexit: æquitatem vidit vultus eius.

Y en castellano: En el Señor he puesto mi refugio; ¿cómo dicen a mi alma: “Huye, cual un pájaro, hacia el monte, porque los impíos tensan su arco, y ajustan sus flechas a la cuerda para herir en la sombra a los de recto corazón. Si han cedido los cimientos, ¿qué puede hacer el justo?” El Señor está en su templo santo, el Señor tiene su trono en el cielo. Sus ojos están observando y fija su mirada en los hijos de Adán. El Señor explora al justo y al impío, y su alma odia a quien ama la violencia. Hará llover sobre los malvados carbones encendidos y azufre y un viento abrasador les tocará en suerte. Porque el Señor es justo y ama la justicia, los que son rectos contemplarán su rostro.

Hemos encontrado obras sobre este salmo de los siguientes compositores: Josquin Despres [d’ Ascanio, Dezprez, Desprez] (hacia 1445-1521); Thomas Stoltzer (1480-1526, para tres voces mixtas [soprano, tenor, y bajo] a cappella); Iacobus Clemens non Papa [Jacobus Jacques Clement] (hacia 1510-1558, en alemán, a tres voces mixtas [soprano, contralto y barítono], editado en 1556); Mikołaj Gomółka (hacia 1530-1609, para coro mixto a cappella en polaco [Panu ja ufam, a wy mówicie: “Miedzy góry…”]); William Child (1606-1697, editado en el año 1639); Joseph Stephenson (1723-1810, en inglés, a cuatro voces mixtas a cappella, editado en el año 1757); Thomas Clark (1775-1859, en inglés, para coro mixto con acompañamiento de dos instrumentos melódicos y bajo continuo, con introducción e interludios musicales en Si bemol Mayor, publicado en el año 1805); y Jesús Adrián RomeroI barra (nacido en 1965 en Hermosillo, Sonora, México, es pastor y cantante de música cristiana [sin mayores datos]).

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Septiembre de 2014

andresjan@gmail.com

andresjan@gmail.com

Artículo técnico Julio 2014

Artículo técnico Julio 2014 por Andrés Jan-

Domini est terra, et plenitudo eius – Salmo 24 – Del Señor es la tierra y todo lo que contiene

El Salmo tiene tres partes: un corto himno (Domini est terra, versículos 1 y 2); una narración de las condiciones que debe tener la persona para ir al recinto sagrado (Quis acendet in montem Domini?, versículos 3 al 6); y la exaltación para que se abran las puertas para el paso del Rey (Attolite portas, versículos 7 al 10 [final]). Cada una de estas partes tiene un carácter distinto, por lo que se suele emplear en diferentes momentos del año litúrgico. Tal vez sea esta la razón para que la mayoría de los autores haya empleado solamente una de las partes recién mencionadas: muy pocas son las obras que tienen todo el texto del salmo.

El texto en latín es el siguiente:

Domini est terra, et plenitudo eius; orbis terrarum, et universi qui habitant in eo.

Quia ipse super maria fundavit eum, et super flumina præparavit eum.

Quis ascendet in montem Domini? aut quis stabit in loco sancto eius?

Innocens manibus et mundo corde, qui non accepit in vano animam suam, nec iuravit in dolo proximo suo:

hic accipiet benedictionem a Domino, et misericordiam a Deo salutari suo.

Hæc est generatio quærentium eum, quærentium faciem Dei Jacob.

Attollite portas, principes, vestras, et elevamini, portæ æternales, et introibit rex gloriæ.

Quis est iste rex gloriæ? Dominus fortis et potens, Dominus potens in prælio.

Attollite portas, principes, vestras, et elevamini, portæ æternales, et introibit rex gloriæ.

Quis est iste rex gloriæ? Dominus virtutum ipse est rex gloriæ.

La traducción al castellano es:

Del Señor es la tierra y lo que contiene, el mundo y todos sus habitantes;

pues Él la edificó sobre los mares, y la puso más arriba que las aguas.

¿Quién subirá a la montaña del Señor? ¿quién estará de pie en su santo recinto?

El de manos limpias y de puro corazón, el que no pone su alma en cosas vanas ni jura con engaño.

Ese obtendrá la bendición del Señor y la aprobación de Dios, su Salvador.

Así es la raza de los que lo buscan, de los que buscan tu rostro, ¡Dios de Jacob!

¡Puertas, levanten sus dinteles, elévense, portones eternos, y que pase el Rey de la gloria!

¿Quién es ese Rey de la gloria? El Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor, valiente en la batalla.

¡Puertas, levanten sus dinteles, elévense, portones eternos y que pase el Rey de la gloria!

¿Quién es ese Rey de la gloria? Es Yahvé, Dios de los ejércitos, Él es el Rey de la Gloria.

Los siguientes son (algunos) de los autores: Philippe de Monte (1521-1603, para seis voces mixtas [triplicando la voz de tenor], en latín, emplea los versículos 1 al 5); William Byrd (1543-1623, a seis voces [triplicando la voz del tenor], en latín, versículos 7-10, editado en Cantiones Sacrae, en el año 1575); Juan Ginés Pérez (1548-1612, en alemán, para coro mixto); Jan Pieterszoon Sweelinck (1562-1621, Sol menor, para doble coro mixto a ocho voces, en francés); John Amner (1579-1641, en Sol Mayor para cinco voces mixtas [duplicando la voz de soprano], con órgano, que duplica las voces, en inglés, versículos 7-10); Orlando Gibbons (1583-1625, en Do Mayor, a seis voces a cappella [triplicando la voz del tenor], en inglés, versículos 7-10); Heinrich Schütz [Saggitarius] (1585-1672, SWV 476, para cuatro coros: coro 1 [dos partes de soprano y fagot], coro 2 [bajo y dos trompetas], coro 3 [dos partes de tenor y 3 trombones], y coro 4 [contralto y tenor, flauta, violín y viola], con bajo continuo, en latín); Andreas Hammerschmidt (1611/2-1675, en Sol Mayor, a seis voces a cappella [duplicando las voces de contralto y tenor], en alemán, empleando los versículos 7-10; este salmo tuvo varios arreglos realizados por distintos compositores); Georg Frideric Haendel (1685-1759, en Fa M, como el Nº 31 del Oratorio Mesías, para coro a cinco voces mixtas [duplicando la voz de soprano], y orquesta de cuerdas [dos partes de violín, viola, violonchelo y continuo), en inglés, sobre los versículos 7-10); Benedetto Marcello (1686-1739, SF 601-651 para tenor y bajo y continuo, publicado en Venecia en 1724, en italiano); Johan Helmich Roman (1694-1758, HRV 708, en Re menor, para dos voces iguales [soprano y contralto] con continuo, con el título de ‘alla Corelli, Sonate da chiesa a tre’, en sueco, versículos 1-5); Robert Broderip (1719–1770, en La Mayor, para tres voces mixtas, a capella, en inglés, editado en Improved Psalmody, Londres, 1794); Joseph Stephenson (1723- 1810, en Sol Mayor cuatro voces mixtas a cappella, en inglés, versos 7-10, publicado en 1757); Samuel Webbe (1740–1816, en Do Mayor para soprano solo, coro mixto a cuatro voces y órgano, en latín, versículos 7-10, publicado cerca del año 1850); Ludwig Louis Spohr (1783/4-1859, en Fa Mayor, Opus 97a, para cuatro solistas, coro mixto a cuatro voces y piano, compuesto en 1836 y publicado en Londes en 1873); Richard Garbett (1789-desconocida la fecha de muerte, para coro mixto a cuatro voces, con órgano [quien hace un corto preludio y luego duplica las voces], en inglés, sobre los versículos 7-10, publicado en el año 1818); William H. Monk (1823-1904, en Re Mayor, coro a cuatro voces mixtas y el órgano que las duplica, en inglés, versículos 1-5); Franz Xaver Witt (1834-1888, en Sol Mayor, para coro mixto a cuatro voces a cappella, en latín, versos 3 y 4); Joseph Barnby (1838-1896, en inglés); Louis C. Jacoby (1848-1940, en Do Mayot, para bajo solo y coro mixto, editado en 1880); Lili Boulanger (1893-1918, obra del año 1916); Lennox Berkeley (1903-1989, para coro mixto y orquesta completa, del año 1938, en latín); William Mathias (1934-1992, para coro mixto a cuatro voces con órgano, versículos 7-10, publicado por Oxford Church Music 1986/7); Vic Nees (1936); Robert [Louis Alfred] Saxton (1953, para voces femeninas y órgano, del año 1988); Vladimir Franz (1959, parte del oratorio Judith, compuesto en el 2002); y Stephen McManus (1962, en Sol menor, para coro mixto, o coro al unísono y piano, del año 2000, en inglés).

En el continente americano conocemos la obra de William Billings (1746-1800), en inglés en Re Mayor para coro mixto a cappella, publicada en 1770.

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Julio de 2014

andresjan@gmail.com