Artículo Técnico

Artículo Técnico Febrero 2015 Andrés Jan

Artículo técnico Febrero 2015 por Andrés Jan-

Exaudiat te Dominus in die tribulationis – Salmo 20 (19) – El Señor te haga triunfar en el momento del peligro

Ante la inminencia del combate, la comunidad congregada en el Templo implora la protección divina y la victoria del rey. Como era habitual en esas circunstancias, un sacrificio acompañaba a la súplica. La segunda parte del Salmo es un oráculo pronunciado en nombre del Señor, que anuncia la victoria a su ungido.

El texto en latín es el siguiente: Exaudiat te Dominus in die tribulationis protegat te nomen Dei Iacob mittat tibi auxilium de sancto et de Sion tueatur te memor. Sit Dominus omnis sacrificii tui et holocaustum tuum pingue fiat tribuat tibi Dominus secundum cor tuum et omne consilium tuum confirmet lætabimur in salutari tuo et in nomine Domini Dei nostri magnificabimur. Impleat Dominus omnes petitiones tuas nunc cognovi quoniam salvuum faciet Dominus christum suum et exaudiet illum de cœlo sancto suo in potentatibus salus dexteræ eius hii in curribus et hii in equis nos autem in nomine Domini Dei nostri magnificabimur ipsi obligati sunt et ceciderunt nos vero resurreximus et erecti sumus. Domine salvum fac regem et exaudi nos in die in qua invocaverimus te.

Traducido al castellano: El Señor te haga triunfar en el momento del peligro, que el nombre del Dios de Jacob sea tu baluarte. Que él te auxilie desde su Santuario y te proteja desde Sion; que se acuerde de todas tus ofrendas y encuentre aceptables tus holocaustos. Que satisfaga todos tus deseos y cumpla todos tus proyectos, para que aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios. ¡Que el Señor te conceda todo lo que pides! Ahora sé que el Señor ha dado la victoria a su Ungido, lo ha hecho triunfar desde su santo cielo con las proezas de su mano salvadora. Unos se fían de sus carros y otros de sus caballos, pero nuestra fuerza está en el nombre de nuestro Dios. Ellos tropezaron y cayeron, mientras nosotros nos mantuvimos erguidos y confiados. ¡Señor, concede la victoria al rey, escúchanos cuando te invocamos!

Los siguientes son (algunos) compositores, autores de este salmo: Jean Richafort (hacia 1480 – hacia 1547, a cuatro voces mixtas); Robert White [Whyte] (hacia 1538-1574, en latín, para coro mixto a ocho voces [duplicando las voces de contralto, tenor, barítono y bajo], es una obra larga, dividida en varias partes musicales, emplea todo el texto del salmo, es para diferentes agrupaciones, termina a siete voces [sin duplicar la voz superior]); Johann Hermann Schein (1586-1630, para soprano y tenor, continuo y órgano, en Mi); Jean Baptiste Lully [Giovanni Battista Lulli] (1632-1687, LWV 77/15, dos partes de violín, dos de viola, violonchelo, continuo, soprano solo, coro a cinco voces [duplicando la voz de soprano], en Do Mayor); Antonia Bembo (1643-1715, para dos partes de soprano, bajo y continuo, obra compuesta cerca del año 1700); John Blow (1649-1708, en inglés, para coro mixto a cuatro voces, con continuo y órgano en Si bemol mayor); Michel-Richard de Lalande (1657-1726, obra perdida); André Campra (1660-1744, para cinco voces solistas, coro y orquesta, obra del año 1728); Charles-Hubert Gervais (1671-1744 para trompeta, cuarteto de cuerdas, continuo y timbales, soprano solo y coro a seis voces mixtas [duplicando las voces de soprano y de tenor] en Re Mayor); Joseph

Bodin de Boismortier (1689-1755); Joseph Stephenson (1723-1810, para coro mixto a cuatro voces en La menor, publicado en el año 1757); y Jean-Baptiste François Guilleminot Du Gué (1727 – hacia 1800, maestro de capilla en Notre Dame de París entre 1773 y 1793, autor de una obra para soprano solo y coro).

No hemos encontrado autores argentinos ni americanos que hayan musicalizado el texto del presente salmo.

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Febrero de 2015

andresjan@gmail.com

A la memoria del Maestro Juan Schultis

El 29 de Enero y a los 87 años falleció el destacado músico Juan Schultis, quien fue partícipe directo en la creación de una de las mayores tradiciones musicales de la ciudad de San Carlos de Bariloche, la Navidad Coral.

El Maestro había nacido en Friburgo, Alemania, y se radicó en la Argentina. Estudió con destacados maestros, entre los que se destacan Ljerko Spiller (violín), Jacobo Ficher, Erwin Leuchter, Ernesto Epstein (musicología), Francisco Kröpfl (música electrónica), Herrmann Scherchen (dirección de orquesta), Guillermo Graetzer y Robert Shaw (ambos en dirección coral).

Se dedicó al dictado de diferentes materias. En el Collegium Musicum de Buenos Aires fue miembro del Consejo Directivo, Coordinador General del Departamento Niños, Director del Taller de Sonido, y Director Fundador de la Biblioteca. También fue profesor de música en la Escuela Pestalozzi, Asesor Musical y Revisor de la Editorial Ricordi, y traductor de varios libros de índole musical.

Especialmente se lo menciona debido a la creación y dirección de diferentes agrupaciones corales entre las que se destacan:

1956 – Director Fundador del Coro de Niños de la Escuela N° 17 de Castelar, Provincia de Buenos Aires.

1958 – Director Fundador del Coro Juvenil de Castelar.

1960 – Director del Coro de la Casa Suiza de Buenos Aires.

1962 – Director Fundador del Coro de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

1964 – Director del Coro Mixto del Collegium Musicum de Buenos Aires.

1965 – Director Fundador del Coro de Cámara del Collegium Musicum de Buenos Aires.

1968 – Director Fundador de la Agrupación Coral de General Roca (Provincia de Río Negro).

1972 – Director Fundador del Coro de Cámara de Neuquén (de la ciudad homónima).

En Diciembre del año 1968 fue invitado por la Municipalidad de Bariloche (el director de cultura fue el señor Luis Caram) para dictar un curso de dirección coral, del cual participaron la señora Lucka Kralj de Jerman (directora del coro de niños del Colegio Woodville), Rodrigo Dalziel (director del coro del Centro Atómico). El maestro Schultis participó junto a la Capella Bonarensis y el Estudio de Música Renacentista del Collegium Musicum de Buenos Aires. Finalizado el curso se organizó el Sábado 21 de Diciembre con los coros ya mencionados un concierto, el que se presentó en el Templo Mayor (actualmente la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi). Tal fue el suceso de este concierto que los participantes decidieron repetirlo al día siguiente. De boca en boca fue la invitación, y, nuevamente se llenó el Templo Mayor. A pesar de que aún no se adoptó el nombre con el que hoy se conoce (el afiche solamente decía ‘Concierto navideño’), fueron Luis Caram, Lucka Kralj de Jerman, Rodrigo Dalziel, y el maestro Schultis, los creadores de la Navidad Coral.

Al año siguiente se invitó nuevamente al profesor Schultis, quien seleccionó en su programación dos cantatas de Johann Sebastian Bach. Los conciertos se llevaron a cabo el 20 y 21 de Diciembre del año 1969.

En la cuarta edición, que se llevó a cabo el 18 y 19 de Diciembre de 1971, se contó, nuevamente, con la presencia del Maestro Schultis, quien participó junto a la Agrupación Coral de General Roca. Ese año se presentó por primera vez en el marco de la Navidad Coral la prestigiosa Camerata Bariloche, y la obra central elegida para cantar en conjunto fue el Magnificat de Antonio Vivaldi.

El Maestro Schutlis, con su presencia, gravitó para la concreción de esta querida tradición, la Navidad Coral, que está próxima a festejar las cincuenta ediciones.

Profesor Andrés Jan

andresjan@gmail.com

Para el Noticiero Coral

Febrero de 2015

Artículo Técnico Enero 2015 Andrés Jan

Diligam te Domine virtus mea – Salmo 18 (17) – Te amo, Señor, mi fuerza

En este Salmo, el rey expresa su reconocimiento al Señor por la victoria alcanzada. Al comienzo se presenta al Señor como un refugio inexpugnable para sus fieles. La amenaza del enemigo se describe como una irrupción de las fuerzas del caos y de la muerte. La intervención del Señor está descrita como una teofanía, en la que participan y se conmueven todas las fuerzas de la naturaleza. Este texto, con algunas variantes, es compatible con el segundo libro de Samuel, capítulo 22, versículos 2 al51.

El texto de este extenso salmo es: Diligam te Domine virtus mea, Domine firmamentum meum et refugium meum et liberator meus Deus meus adiutor meus sperabo in eum protector meus et cornu salutis meæ adiutor meus. Laudans invocabo Dominum et ab inimicis meis salvus ero, circumdederunt me gemitus mortis et torrentes iniquitatis conturbaverunt me dolores inferni circumdederunt me prævenerunt me laquei mortis. Et in tribulatione mea invocavi Dominum et ad Deum meum clamavi et exaudivit de templo sancto suo vocem meam et clamor meus in conspectu eius introivit in aures eius. Et commota est et contremuit terra et fundamenta montium conturbata sunt et commota sunt quoniam iratus est eis Deus. Ascendit fumus in ira eius et ignis a facie eius exardescit carbones succensi sunt ab eo, et inclinavit cœlos et descendit et caligo sub pedibus eius. Et ascendit super Cherubin et volavit super pinnas ventorum, et posuit tenebras latibulum suum in circuitu eius tabernaculum eius tenebrosa aqua in nubibus æris. Prae fulgore in conspectu eius nubes transierunt grando et carbones ignis, et intonuit de cœlo Dominus et altissimus dedit vocem suam. Misit sagittas suas et dissipavit eos fulgora multiplicavit et conturbavit eos, et apparuerunt fontes aquarum et revelata sunt fundamenta orbis terræ ab increpatione tua Domine ab inspiratione spiritus iræ tuæ. Misit de summo et accepit me et adsumpsit me de multitudine aquarum, eripuit me de inimicis meis fortissimis et ab his qui oderunt me quoniam confortati sunt super me. Prævenerunt me in die adflictionis meæ et factus est Dominus protector meus, et eduxit me in latitudinem salvum me fecit quoniam voluit me, et retribuit mihi Dominus secundum iustitiam meam et secundum innocentiam manuum mearum retribuit mihi. Quia custodivi vias Domini nec impie gessi a Deo meo, quoniam omnia iudicia eius in conspectu meo sunt semper et iustitias eius non reppuli a me. Et ero immaculatus coram eo et observabo me ab iniquitate mea, et retribuit mihi Dominum secundum iustitiam meam et secundum innocentiam manuum mearum in conspectu oculorum eius. Cum sancto sanctus eris et cum viro innocente innocens eris, et cum electo electus eris et cum perverso subverteris. Quoniam tu populum humilem salvum facies et oculos superborum humiliabis, quoniam tu inluminans lucernam meam Domine Deus meus inlumina tenebras meas. Quoniam a te eripiar a temptatione et in Deo meo transgrediar murum. Deus meus inpolluta via eius eloquia Domini igne examinata protector est omnium sperantium in se, quoniam quis Deus præter Dominum aut quis Deus praæer Deum nostrum. Deus qui præcinxit me virtute et posuit immaculatam viam meam, qui perficit pedes meos tamquam cervi et super excelsa statuit me. Qui docet manus meas ad prœlium et posuit ut arcum æreum brachia mea, et dedisti mihi protectionem salutis tuæ et dextera tua suscepit me et disciplina tua ipsa me docuit. Dilatasti gressus meos subtus me et non sunt infirmata vestigia mea, persequar inimicos meos et conprehendam illos et non convertar donec deficiant. Adfligam illos nec potuerunt stare cadent subtus pedes meos, et præcinxisti me virtute ad bellum subplantasti omnes insurgentes in me subtus me, et inimicorum meorum dedisti mihi dorsum et odientes me disperdidisti. Clamaverunt nec erat qui salvos faceret ad Dominum nec exaudivit eos, et comminuam illos ut pulverem ante faciem venti ut lutum platearum delebo eos. Eripies me de contradictionibus populi constitues me in caput Pentium. Populus quem non cognovi servivit mihi obauditu auris obaudivit mihi, filii alieni mentiti sunt mihi filii alieni inveteraverunt et claudicaverunt a semitis suis. Vivit Dominus et benedictus Deus meus et exaltetur Deus salutis meæ, Deus qui das vindictam mihi et subdidisti populos sub me liberator meus Dominus de gentibus iracundis, et ab insurgentibus in me exaltabis me a viro iniquo eripies me. Propterea confitebor tibi in populis Domine et nomini tuo psalmum dicam. Magnificans salutare regis ipsius et faciens misericordiam christo suo David et semini eius usque in sæculum.

Y su traducción: Yo te amo, Señor, mi fuerza, El Señor es mi roca y mi fortaleza; es mi libertador y es mi Dios, es la roca que me da seguridad; es mi escudo y me da la victoria. Invoco al Señor que es digno de alabanzas, y me veo libre de mis enemigos. Las aguas de la muerte me envolvían, los torrentes devastadores me aterraban; las redes de la muerte me cercaban, ante mí estaban tendidas trampas mortales. En mi angustia yo invoqué al Señor, y clamé a mi Dios. Mi clamor llegó hasta sus oídos y desde su Templo oyó mi voz. Tembló la tierra y se estremeció, se sacudieron las bases de los montes, que temblaban con sólo ver su furor. Subía humo de sus narices y de su boca salía un fuego abrasador que arrojaba carbones encendidos. Él inclinó los cielos y descendió, con una densa nube bajo sus pies. Montó en un querubín y emprendió vuelo; planeaba sobre las alas del viento. En torno a Él, un manto de tinieblas, un oscuro aguacero era su toldo. Un resplandor lo iba precediendo con granizos y brasas encendidas. Tronó el Señor desde los cielos, el Altísimo hizo oír su voz. Tiró sus flechas y los dispersó, lanzó sus rayos y los derrotó. Entonces apareció el fondo del mar y las bases del mundo se descubrieron, al ver, Señor, tu enojo, al pasar el soplo de tus narices. Desde lo alto su mano me tomó, y me rescató de las aguas profundas. Me libró de enemigos poderosos, de enemigos más fuertes que yo. Me asaltaron el día en que me iba mal, pero el Señor vino en mi ayuda. Me sacó a un espacio abierto, me salvó porque me amaba. El Señor según mis méritos me trata, limpias son mis manos, y Él me lo paga. Porque guardé los caminos del Señor y no hice el mal lejos de mi Dios. Me acuerdo siempre de sus decisiones, y nunca descarto sus mandamientos. Ante Él soy irreprochable y me cuido de cometer pecado alguno. Por eso me retribuye según mis méritos, según mi pureza que sus ojos ven. Con el que es fiel, Tú te muestras fiel, si alguien no falla, tampoco Tú le fallas. Con el que es sin doblez, Tú eres leal, pero con los tramposos eres mañoso. Tú salvarás a un pueblo humilde y humillarás los ojos altaneros. Tú haces, Señor, que brille mi lámpara, ¡mi Dios ilumina mis tinieblas! Contigo acometo las huestes, con mi Dios escalo la muralla. Mi Dios, su proceder es perfecto, y su palabra es a toda prueba. Él es un escudo para cualquiera que se acoja a Él. Pues, ¿quién es Dios fuera del Señor? ¿quién es la Roca, sino nuestro Dios? Es un Dios que me reviste de fuerza, un Dios que allana mis caminos. Asemeja mis pies a los de la cierva, y me hace estar de pie en las alturas. Adiestra mis manos para el combate, y mis brazos para tensar el arco de bronce. Tú me das tu escudo de salvación; tu mano me sostiene, tus favores me agrandan. Puedo alargar el paso, y mis tobillos no van a flaquear. Persigo a mis enemigos y los alcanzo, no volveré hasta que estén exterminados. Doy un golpe, y no pueden rehacerse, caen y quedan tendidos a mis pies. Me revistes de fuerza en el combate, y doblegas ante mí a mis agresores. Haces que mis enemigos den la espalda, y a cuantos me odiaban aniquilo. Aunque griten, nadie los salvará, claman al Señor, pero no les responde. Los trituro como polvo que se lleva el viento, los pisoteo como el barro del camino. Me libras de las querellas de mi pueblo, y me pones al frente de las naciones. Un pueblo que no conocía me sirve. Los hijos de extranjeros me adulan, apenas oyen mi voz, me obedecen. Los extranjeros pierden el ánimo, y salen temblando de sus fortalezas. ¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca! Ensalzado sea el Dios que me salva! Oh Dios que me concedes el desquite y colocas los pueblos a mis pies, que me libras de mis enemigos y me encumbras por encima de mis agresores, tú me salvas de la gente violenta. Por eso te ensalzaré, Señor, y en medio de los pueblos cantaré tu Nombre, Tú que a tu rey das victoria tras victoria, y sigues con tus favores a tu ungido, a David y a su descendencia para siempre.

 

Tal como es de suponer, no hay obras musicales que incluyan todo el texto de este salmo. Aparte de las obras que emplean solamente los primeros versículos del presente salmo, encontramos varias obras con los siguientes títulos: Diligam te Domine (que emplea los versículos 2 al 4); Populum humilem (como ofertorio de la misa de Pentecostés y que toma los versículos 28 y 32); y Quoniam tu illuminas (solamente con los versículos 29 y 30 a).

 

Los siguientes son algunos de los autores que compusieron sobre el texto del salmo: Cristóbal de Morales  (hacia 1500-1553, Circumdederunt me, versículos 5 y 6, para coro mixto a cinco voces [duplicando el tenor], para la Misa de difuntos); Orlando Lassus di (1532-1594. para coro mixto);  Jan Pieterszoon Sweelinck (1562-1621); Heinrich Hartmann (hacia 1580-1616, en alemán, para coro mixto a cinco voces [duplicando la soprano], publicado en el año 1616 en el Número 5 de Erster Theil Confortativae Sacrae Symphoniacae, en Coburgo); William Knapp (1698-1768, In my trouble I called upon the Lord, incluye los versículos 5,7-8,13,18-19,50, en inglés, para tenor y bajo solo, coro mixto a cutro voces a cappella, en Sol Menor, esta obra fue compuesta para ser cantada por el pueblo de Blandford, para conmemorar el día en el cual la ciudad fue destruida por un incendio en el año 1731; la obra fue publicada en el año 1738); William Boyce (1711-1779, para contralto, tenor y bajo solo, coro mixto y órgano con bajo continuo, en inglés, del año 1769 [o anterior]); Franz Liszt (1811-1886, obra del año 1860); y Camille [Charles] Saint-Saëns (1835-1921, para coro y orquesta, del año 1865).

Con el título Diligam te Domine (que emplea los versículos 2 al 4 y se canta en el responsorio de Matines de los Sábados de feria), conocemos las siguientes obras: Orlando di Lasso (hacia 1532-1594, dos obras, una para coro mixto a tres voces, editada en el Liber Mottetarum Trium Vocum, en Munich en el año 1575; la restante para coro mixto a seis voces [duplicando las voces de contralto y bajo], editada en el Magnum Opus MusicumCantiones sacrae 6 vocum en 1594); Ascanio Trombetti (1544-1590, para coro mixto a seis voces [soprano, triple tenor y dos bajos], a cappella); Giovanni Gabriela (1554-1612, para doble coro a ocho voces mixtas [duplicando todas las voces], a cappella o duplicando las voces con instrumentos aerófonos y con bajo continuo); Jan Pieterszon Sweelinck (1562-1621, para coro mixto a cinco voces {duplicando la voz de tenor], con cuerdas, publicado en Cantiones sacrae en el año 1619); Hans Leo Hassler (1564-1612, para coro mixto a cuatro voces a cappella, en Re Mayor, editado en Cantiones sacrae, Augsburgo, en el año 1591); Jean Gilles (1668-1705, para coro mixto a cinco voces y orquesta, publicado en el año 1731); Jean Philippe Rameau(1683-1764, para soprano solo, coro mixto y orquesta); Juan Páez Centella (1751-1814, para coro mixto a 4 voces, en La menor para el domingo de Septuagésima); Johann Kaspar Aiblinger (1779-1867, para coro mixto a cuatro voces con orquesta u órgano): y Modest Petrovich Musorgski (1839-1881).

Con el título Populum humilem (como ofertorio de la misa de Pentecostés y que toma los versículos 28 y 32), conocemos las siguientes obras: Giovanni Pierluigi da Palestrina [Santi] (1524-1594, para coro mixto a cinco voces [duplicando el tenor]); Orlando di Lasso (hacia 1532-1594, a cuatro voces, editado en, Sacrae cantiones … recens singulari industria compositae, en Munich en el año 1585); Jean-Philippe Rameau (1683-1764, el motete Diligam te es de atribución dudosa); Giovanni Battista Martini [Giambattista, mejor conocido como el ‘Padre’ Martini] (1706-1784), para coro mixto a cuatro voces a cappella en Sol menor); y Ernst Pfiffner (1922, para coro mixto a cuatro voces y órgano, del año 1954).

Con el título Quoniam tu illuminas (que emplea solamente los versículos 29 y 30 a), conocemos las siguientes obras: Canto Ambrosiano (muy conocido y divulgado); Giovanni Andrea Draconio (hacia 1550–1599, para coro de voces masculinas a cuatro voces); y Cristoforo Guizzardi (siglo XVII, para coro de voces masculinas a cuatro voces).

No hemos encontrado obras de autores argentinos o americanos que hayan compuesto sobre el texto del presente salmo.

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Enero de 2015

andresjan@gmail.com

Artículo técnico Diciembre 2014 por Andrés Jan-

Salvum fac, Domine – Salmo 12 (11) – Ayúdame Señor

Este Salmo es una súplica, en la que el autor, con una visión pesimista del mundo, pide al Señor que intervenga para poner fin a los males que lo afligen. El Señor responde a esta petición con una promesa de salvación para los oprimidos Como es habitual finaliza el salmo con una expresión de confianza en el Señor.

Texto en latín es: Salvame fac, Domine, quoniam defecit sanctus, quoniam diminutae sunt veritates a filiis hominum. Vana locuti sunt unusquisque ad proximum suum; labia dolosa, in corde et corde locuti sunt. Disperdat Dominus universa labia dolosa, et linguam magniloquam. Qui dixerunt: Linguam nostram magnificabimus; labia nostra a nobis sunt. Quis noster Dominus est? Propter miseriam inopum, et gemitum pauperum, nunc exsurgam, dicit Dominus. Ponam in salutari; fiducialiter

agam in eo. Eloquia Domini, eloquia casta; argentum igne examinatum, probatum terræ,

purgatum septuplum. Tu, Domine, servabis nos, et custodies nos a generatione hac in æternum. In circuitu impii ambulant: secundum altitudinem tuam multiplicasti filios hominum.

Y su traducción: Ayúdame, Señor, porque ya no hay hombres buenos ni se encuentran ya hombres leales. Cada cual engaña a su prójimo, se dicen buenas palabras, pero con doblez. Que el Señor arranque los labios mentirosos y la lengua que dice grandes frases. Pues dicen: “Con palabras todo lo conseguiremos; si sabemos hablar, ¿quién nos va a dominar?” “Los pobres son despojados, gimen los humildes, ahora me levanto – dice el Señor – y prestaré socorro al que es despreciado.” Las palabras del Señor son palabras seguras, son como plata pura siete veces purificada en el crisol. Tú, Señor, cuidarás de nosotros; protégenos por siempre de esta generación. Por doquier se andan paseando los malvados y cunde el vicio entre los hijos de Adán.

Algunos autores que compusieron con este texto fueron: Mikołaj Gomółka (hacia 1530-1609, en polaco); Hans Leo Hassler (1564-1612, en alemán, a cinco voces mixtas [solamente en la última parte duplica la voz de Tenor]); Heinrich Hartmann (hacia 1580-1616, en alemán, a cinco voces [duplicando la Soprano], a cappella, editado en el año 1616 en Erster Theil Confortativae Sacrae Symphoniacae); Joseph Stephenson (1723- 1810, en inglés, a cuatro voces mixtas a cappella, publicado en el año 1757 en Church Harmony Sacred to Devotion); Giuseppe Concone (1801-1861, a cuatro voces mixtas, a cappella); y Luigi Bordese (1815-1886, para dos voces, soprano y contralto, con órgano en Re Mayor).

En el continente americano conocemos la obra del compositor colombiano Roberto Pineda Duque (1910-1977), el Salmo 12 (“Hasta cuándo, Señor”), para cuatro voces mixtas, obra datada cerca del año 1964.

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Exaudi Domine iustitiam meam – Salmo 17 (16) – Escuha mi grito, Señor,

Este salmo tiene la característica similar al número 7: un inocente – acusado y perseguido injustamente – expone su caso al Señor en demanda de justicia. La súplica se alterna con las declaraciones de inocencia y con una descripción de la maldad de sus perseguidores. En el versículo final, el salmista manifiesta su certeza de que alcanzará el favor divino. El versículo 5 ‘Perfice gressus’ se canta para la sexagésima y en Pentecostés.

Texto en latín es: Exaudi Domine iustitiam meam intende deprecationi meæ auribus percipe orationem meam non in labiis dolosis. Vultu tuo iudicium meum prodeat oculi mei videant aequitatem. Probasti cor meum et visitasti nocte igne me examinasti et non est inventa in me iniquitas. Ut non loquatur os meum opera hominum propter verba labiorum tuorum ego custodivi vias duras. Perfice gressus meos in semitis tuis ut non moveantur vestigia mea. Ego clamavi quoniam exaudisti me Deus inclina aurem tuam mihi et exaudi verba mea. Mirifica misericordias tuas qui salvos facis sperantes in te. A resistentibus dexteræ tuæ custodi me Domine ut pupillam oculi sub umbra alarum tuarum protege me, a facie impiorum qui me adflixerunt inimici mei animam meam circumdederunt, adipem suum concluserunt os eorum locutum est superbia. Proicientes me nunc circumdederunt me oculos suos statuerunt declinare in terram. Susceperunt me sicut leo paratus ad prædam et sicut catulus leonis habitans in abditis. Exsurge Domine præveni eos et subverte eos eripe animam meam ab impio framea inimicorum de manu tua Domine a paucis a terra dispartire eos et subplanta eos in vita ipsorum de absconditis tuis adimpletus est venter eorum saturati sunt porcina et reliquerunt quæ superfuerunt parvulis suis. Ego autem cum iustitia apparebo in conspectu tuo satiabor dum manifestabitur gloria tua.

Y su traducción: Escuha mi grito, Señor, atiende a mis clamores, presta atención a mi plegaria pues no hay engaño en mis labios. Dicta tú mi sentencia pues tus ojos ven lo que es recto. Puedes escudriñar mi corazón o visitarme de noche, o probarme en el crisol, no hallarás crimen en mí: No he pecado en palabras, como pecan los hombres; he guardado las palabras de tus labios, y seguido las sendas del Soberano. Afirma mis pasos en tus caminos para que no tropiecen mis pies. A ti te llamo, oh Dios, esperando tu respuesta; inclina a mí tu oído y escucha mi ruego. Renueva tus bondades, tú que salvas del agresor a los que se refugian bajo tu diestra. Guárdame como a la niña de tus ojos, escóndeme a la sombra de tus alas, lejos de esos malvados que me acosan, de mis enemigos que quieren mi muerte. Tienen el corazón taponado de grasa, y con arrogancia habla su boca. Me vigilan y de un golpe me cercan; se fijan en mí para tirarme al suelo. Son como un león ávido de presa, como un cachorro agazapado en su guarida. Levántate, Señor, hazles frente, derríbalos, de un mandoble líbrame del violento. Señor, que perezcan por tu mano, acaba con ellos, no los dejes vivir. Llénales el vientre de lo que les reservas, que sus hijos también queden saciados y que dejen las sobras a sus nietos. Y yo, como justo, contemplaré tu rostro, y al despertar, me saciaré de tu semblante.

Los únicos dos compositores de los cuales tenemos los datos que hayan compuesto sobre texto del este salmo son: Joseph Stephenson (1723-1810, en inglés, a cuatro voces mixtas a cappella, en La menor, editado en 1757 en Church Harmony Sacred to Devotion); y Nobuaki Izawa (1972, para cuatro voces mixtas a cappella, en latín, obra tonal, compuesta en 2014).

Lo siguientes son los autores que compusieron obras sobre el versículo 5 Perfice gressus’: Giovanni Pierluigi da Palestrina (1524-1594, a cinco voces mixtas [duplicando la voz de Tenor]); Orlando di Lasso (hacia 1532-1594, a cuatro voces mixtas, editado en el año 1585 en Sacrae cantiones … recens singulari industria compositae, Munich); Johann Michael Haydn (1737-1806, para soprano y orquesta MH 557); Franz Xaver Witt (1834-1888, para dos voces [soprano y bajo] con órgano, en La menor [termina en Mayor]; Ferdinand Fachbacher (1852-1934, en Mi Mayor, a ocho voces); Heino Schubert (1928); Enjott Schneider (1950, para órgano solo); y Arjan van Baest (1969, a ciatro voces mixtas a cappella, en Re Mayor en latín, compuesto en el año 2013).

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Diciembre de 2014

Artículo técnico Septiembre 2014 por Andrés Jan-

Artículo técnico Septiembre 2014 por Andrés Jan-

Salmos 10 (9 b), y 11 (10)

Presentamos en esta ocasión dos salmos pocas veces musicalizados por los compositores: los número 10 (9 b) y 11 (10).

Salmo 10 (9 b) – Ut quid Domine, recessisti longe – ¿Por qué te quedas lejos, Señor?

Su texto en latín es: Ut quid, Domine, recessisti longe; despicis in opportunitatibus, in tribulatione? Dum superbit impius, incenditur pauper: comprehenduntur in consiliis quibus cogitant. Quoniam laudatur peccator in desideriis animae suæ, et iniquus benedicitur. Exacerbavit Dominum peccator: secundum multitudinem iræ suæ, non quæret. Non est Deus in conspectu eius; inquinatæ sunt viæ illius in omni tempore. Auferuntur iudicia tua a facie eius; omnium inimicorum suorum dominabitur. Dixit enim in corde suo: Non movebor a generatione in generationem, sine malo. Cuius maledictione os plenum est, et amaritudine, et dolo; sub lingua eius labor et dolor. Sedet in insidiis cum divitibus in occultis, ut interficiat innocentem. Oculi eius in pauperem respiciunt; insidiatur in abscondito, quasi leo in spelunca sua. Insidiatur ut rapiat pauperem; rapere pauperem dum attrahit eum. In laqueo suo humiliabit eum; inclinabit se, et cadet cum dominatus fuerit pauperum. Dixit enim in corde suo: Oblitus est Deus; avertit faciem suam, ne videat in finem. Exsurge, Domine Deus, exaltetur manus tua; ne obliviscaris pauperum. Propter quid irritavit impius Deum? Dixit enim in corde suo: Non requiret. Vides, quoniam tu laborem et dolorem consideras, ut tradas eos in manus tuas. Tibi derelictus est pauper; orphano tu eris adiutor. Contere brachium peccatoris et maligni; quææretur peccatum illius, et non invenietur. Dominus regnabit in æternum, et in sæculum sæculi; peribitis, gentes, de terra illius. Desiderium pauperum exaudivit Dominus; præparationem cordis eorum audivit auris tua: iudicare pupillo et humili, ut non apponat ultra magnificare se homo super terram.

Y en castellano: ¿Por qué te quedas lejos, Señor, y te escondes en los momentos de angustia? El malvado se impone y aplasta al humilde: que quede atrapado en las trampas que maquina. El malvado se jacta de la avidez de su alma, el aprovechador maldice y desprecia al Señor. Enrisca la nariz y no se preocupa: “¡No hay Dios”, dice; eso es todo lo que piensa. En todas sus empresas le va bien, tus sentencias son muy altas para él, barre de un soplo a todos sus rivales. Dice en su corazón: “Soy inquebrantable, la desgracia jamás me alcanzará”. Su boca está llena de perfidia, de fraude y amenazas; sus palabras inspiran injusticia y maldad. Se pone al acecho en el cañaveral, a escondidas mata al inocente; sus ojos espían al indigente, acecha como león en la espesura, listo para atrapar al desdichado, lo atrapa y luego lo arrastra con su red. Se detiene, se encoge, y cae en su poder el indigente. Dice en su corazón: “Dios lo ha olvidado, tiene su cara tapada, no ve nada”. ¡Levántate, Señor, alza tu mano! ¡No te olvides de los desdichados! ¿Por qué el impío menosprecia a Dios y dice para sí: “No me pedirá cuentas”? Pero Tú has visto la pena y el dolor, los miras y los recoges en tus manos. A ti el desamparado se encomienda, a ti que al huérfano socorres. Quiebra el poder del impío y del malvado, haz que de su maldad te rinda cuentas y que no se vea más. El Señor es Rey ahora y para siempre, los paganos ya no se ven en su tierra. Tú escuchas, Señor, el ruego de los humildes, reconfortas su corazón y están atentos tus oídos para defender al huérfano y al oprimido y así los hombres de barro no puedan oprimirlos.

Hemos encontrado obras sobre este salmo de los siguientes compositores: Mikołaj Gomółka (hacia 1530-1609, en polaco [Czemuś, Panie, odstąpił? Czemuś twarz swoję]; Wight Osborne (muerto en 1800, para tres voces mixtas [dos voces de soprano y bajo] a cappella, en inglés, en Do Mayor, publicado en 1794); Joseph Stephenson (1723-1810, en inglés, para coro mixto, a cappella, en Re menor [pero termina en la tonalidad mayor], publicado en 1757); Krzysztof Penderecki (1933 en la Pasión según san Lucas [la obra completa es para soprano, barítono, bajo y narrador, coro de niños, triple coro mixto y orquesta], una de las partes es este salmo); y Paco Viciana (nacido en Barcelona en 1964, para coro mixto con divisi en todas las voces. compuesto en el año 2001).

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Salmo 11 (10) – In Domino confido – En el Señor he puesto mi refugio

Su texto en latín es: In Domino confido; quomodo dicitis animæ meæ: Transmigra in montem sicut passer? Quoniam ecce peccatores intenderunt arcum; paraverunt sagittas suas in pharetra, ut sagittent in obscuro rectos corde: quoniam quæ perfecisti destruxerunt; iustus autem, quid fecit? Dominus in templo sancto suo; Dominus in cœlo sedes eius.Oculi eius in pauperem respiciunt; palpebræ eius interrogant filios hominum. Dominus interrogat iustum et impium; qui autem diligit iniquitatem, odit animam suam. Pluet super peccatores laqueos; ignis et sulphur, et spiritus procellarum, pars calicis eorum. Quoniam iustus Dominus, et iustitias dilexit: æquitatem vidit vultus eius.

Y en castellano: En el Señor he puesto mi refugio; ¿cómo dicen a mi alma: “Huye, cual un pájaro, hacia el monte, porque los impíos tensan su arco, y ajustan sus flechas a la cuerda para herir en la sombra a los de recto corazón. Si han cedido los cimientos, ¿qué puede hacer el justo?” El Señor está en su templo santo, el Señor tiene su trono en el cielo. Sus ojos están observando y fija su mirada en los hijos de Adán. El Señor explora al justo y al impío, y su alma odia a quien ama la violencia. Hará llover sobre los malvados carbones encendidos y azufre y un viento abrasador les tocará en suerte. Porque el Señor es justo y ama la justicia, los que son rectos contemplarán su rostro.

Hemos encontrado obras sobre este salmo de los siguientes compositores: Josquin Despres [d’ Ascanio, Dezprez, Desprez] (hacia 1445-1521); Thomas Stoltzer (1480-1526, para tres voces mixtas [soprano, tenor, y bajo] a cappella); Iacobus Clemens non Papa [Jacobus Jacques Clement] (hacia 1510-1558, en alemán, a tres voces mixtas [soprano, contralto y barítono], editado en 1556); Mikołaj Gomółka (hacia 1530-1609, para coro mixto a cappella en polaco [Panu ja ufam, a wy mówicie: “Miedzy góry…”]); William Child (1606-1697, editado en el año 1639); Joseph Stephenson (1723-1810, en inglés, a cuatro voces mixtas a cappella, editado en el año 1757); Thomas Clark (1775-1859, en inglés, para coro mixto con acompañamiento de dos instrumentos melódicos y bajo continuo, con introducción e interludios musicales en Si bemol Mayor, publicado en el año 1805); y Jesús Adrián RomeroI barra (nacido en 1965 en Hermosillo, Sonora, México, es pastor y cantante de música cristiana [sin mayores datos]).

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Septiembre de 2014

andresjan@gmail.com

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Artículo técnico Julio 2014

Artículo técnico Julio 2014 por Andrés Jan-

Domini est terra, et plenitudo eius – Salmo 24 – Del Señor es la tierra y todo lo que contiene

El Salmo tiene tres partes: un corto himno (Domini est terra, versículos 1 y 2); una narración de las condiciones que debe tener la persona para ir al recinto sagrado (Quis acendet in montem Domini?, versículos 3 al 6); y la exaltación para que se abran las puertas para el paso del Rey (Attolite portas, versículos 7 al 10 [final]). Cada una de estas partes tiene un carácter distinto, por lo que se suele emplear en diferentes momentos del año litúrgico. Tal vez sea esta la razón para que la mayoría de los autores haya empleado solamente una de las partes recién mencionadas: muy pocas son las obras que tienen todo el texto del salmo.

El texto en latín es el siguiente:

Domini est terra, et plenitudo eius; orbis terrarum, et universi qui habitant in eo.

Quia ipse super maria fundavit eum, et super flumina præparavit eum.

Quis ascendet in montem Domini? aut quis stabit in loco sancto eius?

Innocens manibus et mundo corde, qui non accepit in vano animam suam, nec iuravit in dolo proximo suo:

hic accipiet benedictionem a Domino, et misericordiam a Deo salutari suo.

Hæc est generatio quærentium eum, quærentium faciem Dei Jacob.

Attollite portas, principes, vestras, et elevamini, portæ æternales, et introibit rex gloriæ.

Quis est iste rex gloriæ? Dominus fortis et potens, Dominus potens in prælio.

Attollite portas, principes, vestras, et elevamini, portæ æternales, et introibit rex gloriæ.

Quis est iste rex gloriæ? Dominus virtutum ipse est rex gloriæ.

La traducción al castellano es:

Del Señor es la tierra y lo que contiene, el mundo y todos sus habitantes;

pues Él la edificó sobre los mares, y la puso más arriba que las aguas.

¿Quién subirá a la montaña del Señor? ¿quién estará de pie en su santo recinto?

El de manos limpias y de puro corazón, el que no pone su alma en cosas vanas ni jura con engaño.

Ese obtendrá la bendición del Señor y la aprobación de Dios, su Salvador.

Así es la raza de los que lo buscan, de los que buscan tu rostro, ¡Dios de Jacob!

¡Puertas, levanten sus dinteles, elévense, portones eternos, y que pase el Rey de la gloria!

¿Quién es ese Rey de la gloria? El Señor, el fuerte, el poderoso, el Señor, valiente en la batalla.

¡Puertas, levanten sus dinteles, elévense, portones eternos y que pase el Rey de la gloria!

¿Quién es ese Rey de la gloria? Es Yahvé, Dios de los ejércitos, Él es el Rey de la Gloria.

Los siguientes son (algunos) de los autores: Philippe de Monte (1521-1603, para seis voces mixtas [triplicando la voz de tenor], en latín, emplea los versículos 1 al 5); William Byrd (1543-1623, a seis voces [triplicando la voz del tenor], en latín, versículos 7-10, editado en Cantiones Sacrae, en el año 1575); Juan Ginés Pérez (1548-1612, en alemán, para coro mixto); Jan Pieterszoon Sweelinck (1562-1621, Sol menor, para doble coro mixto a ocho voces, en francés); John Amner (1579-1641, en Sol Mayor para cinco voces mixtas [duplicando la voz de soprano], con órgano, que duplica las voces, en inglés, versículos 7-10); Orlando Gibbons (1583-1625, en Do Mayor, a seis voces a cappella [triplicando la voz del tenor], en inglés, versículos 7-10); Heinrich Schütz [Saggitarius] (1585-1672, SWV 476, para cuatro coros: coro 1 [dos partes de soprano y fagot], coro 2 [bajo y dos trompetas], coro 3 [dos partes de tenor y 3 trombones], y coro 4 [contralto y tenor, flauta, violín y viola], con bajo continuo, en latín); Andreas Hammerschmidt (1611/2-1675, en Sol Mayor, a seis voces a cappella [duplicando las voces de contralto y tenor], en alemán, empleando los versículos 7-10; este salmo tuvo varios arreglos realizados por distintos compositores); Georg Frideric Haendel (1685-1759, en Fa M, como el Nº 31 del Oratorio Mesías, para coro a cinco voces mixtas [duplicando la voz de soprano], y orquesta de cuerdas [dos partes de violín, viola, violonchelo y continuo), en inglés, sobre los versículos 7-10); Benedetto Marcello (1686-1739, SF 601-651 para tenor y bajo y continuo, publicado en Venecia en 1724, en italiano); Johan Helmich Roman (1694-1758, HRV 708, en Re menor, para dos voces iguales [soprano y contralto] con continuo, con el título de ‘alla Corelli, Sonate da chiesa a tre’, en sueco, versículos 1-5); Robert Broderip (1719–1770, en La Mayor, para tres voces mixtas, a capella, en inglés, editado en Improved Psalmody, Londres, 1794); Joseph Stephenson (1723- 1810, en Sol Mayor cuatro voces mixtas a cappella, en inglés, versos 7-10, publicado en 1757); Samuel Webbe (1740–1816, en Do Mayor para soprano solo, coro mixto a cuatro voces y órgano, en latín, versículos 7-10, publicado cerca del año 1850); Ludwig Louis Spohr (1783/4-1859, en Fa Mayor, Opus 97a, para cuatro solistas, coro mixto a cuatro voces y piano, compuesto en 1836 y publicado en Londes en 1873); Richard Garbett (1789-desconocida la fecha de muerte, para coro mixto a cuatro voces, con órgano [quien hace un corto preludio y luego duplica las voces], en inglés, sobre los versículos 7-10, publicado en el año 1818); William H. Monk (1823-1904, en Re Mayor, coro a cuatro voces mixtas y el órgano que las duplica, en inglés, versículos 1-5); Franz Xaver Witt (1834-1888, en Sol Mayor, para coro mixto a cuatro voces a cappella, en latín, versos 3 y 4); Joseph Barnby (1838-1896, en inglés); Louis C. Jacoby (1848-1940, en Do Mayot, para bajo solo y coro mixto, editado en 1880); Lili Boulanger (1893-1918, obra del año 1916); Lennox Berkeley (1903-1989, para coro mixto y orquesta completa, del año 1938, en latín); William Mathias (1934-1992, para coro mixto a cuatro voces con órgano, versículos 7-10, publicado por Oxford Church Music 1986/7); Vic Nees (1936); Robert [Louis Alfred] Saxton (1953, para voces femeninas y órgano, del año 1988); Vladimir Franz (1959, parte del oratorio Judith, compuesto en el 2002); y Stephen McManus (1962, en Sol menor, para coro mixto, o coro al unísono y piano, del año 2000, en inglés).

En el continente americano conocemos la obra de William Billings (1746-1800), en inglés en Re Mayor para coro mixto a cappella, publicada en 1770.

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Julio de 2014

andresjan@gmail.com

Articulo tecnico Junio 2014

Artículo técnico Junio 2014 por Andrés Jan-

Deus, Deus meus, respice in me – Salmo 22 (21) – Dios mío, por qué me abandonaste

Este Salmo supera a todos los de su género por la intensidad de la súplica y por la impresionante descripción de los sufrimientos que aquejan al salmista. En él se encuentra expresado el desamparo de un hombre justo, que ha tocado el límite del sufrimiento físico y moral, sobre todo, el de sentirse abandonado por Dios. El salmo concluye con un canto de alabanza y de acción de gracias, en el que todos los fieles son invitados a celebrar al Señor, que no niega su ayuda a los pobres.

Este salmo ocupa un lugar excepcional en la piedad cristiana, porque Jesús, según los evangelistas, lo utilizó para expresar los tormentos de su agonía. en el momento de la crucifixión.

Litúrgicamente se lo emplea durante la Semana Santa. En especial en el rito en el cual después de la Misa del Jueves Santo, y la celebración del Viernes Santo, se despoja al altar de todo lo que lo reviste.

El texto en latín es: Deus, Deus meus, respice in me: quare me dereliquisti? longe a salute mea verba delictorum meorum. Deus meus, clamabo per diem, et non exaudies; et nocte, et non ad insipientiam mihi. Tu autem in sancto habitas, laus Israel. In te speraverunt patres nostri; speraverunt, et liberasti eos. Ad te clamaverunt, et salvi facti sunt; in te speraverunt, et non sunt confusi. Ego autem sum vermis, et non homo; opprobrium hominum, et abiectio plebis. Omnes videntes me deriserunt me; locuti sunt labiis, et moverunt caput. Speravit in Domino, eripiat eum: salvum faciat eum, quoniam vult eum. Quoniam tu es qui extraxisti me de ventre, spes mea ab uberibus matris meæ. In te proiectus sum ex utero; de ventre matris meæ Deus meus es tu: ne discesseris a me, quoniam tribulatio proxima est, quoniam non est qui adiuvet. Circumdederunt me vituli multi; tauri pingues obsederunt me. Aperuerunt super me os suum, sicut leo rapiens et rugiens. Sicut aqua effusus sum, et dispersa sunt omnia ossa mea: factum est cor meum tamquam cera liquescens in medio ventris mei. Aruit tamquam testa virtus mea, et lingua mea adhæsit faucibus meis: et in pulve rem mortis deduxisti me. Quoniam circumdederunt me canes multi; concilium malignantium obsedit me. Foderunt manus meas et pedes meos; dinumeraverunt omnia ossa mea. Ipsi vero consideraverunt et inspexerunt me. Diviserunt sibi vestimenta mea, et super vestem meam miserunt sortem. Tu autem, Domine, ne elongaveris auxilium tuum a me; ad defensionem meam conspice. Erue a framea, Deus, animam meam, et de manu canis unicam meam. Salva me ex ore leonis, et a cornibus unicornium humilitatem meam. Narrabo nomen tuum fratribus meis; in medio ecclesiæ laudabo te. Qui timetis Dominum, laudate eum; universum semen Iacob, glorificate eum. Timeat eum omne semen Israel, quoniam non sprevit, neque despexit deprecationem pauperis, nec avertit faciem suam a me: et cum clamarem ad eum, exaudivit me. Apud te laus mea in ecclesia magna; vota mea reddam in conspectu timentium eum. Edent pauperes, et saturabuntur, et laudabunt Dominum qui requirunt eum: vivent corda eorum in sæculum sæculi. Reminiscentur et convertentur ad Dominum universi fines terræ; et adorabunt in conspectu eius universæ familiæ gentium: quoniam Domini est regnum, et ipse dominabitur gentium. Manducaverunt et adoraverunt omnes pingues terræ; in conspectu eius cadent omnes qui descendunt in terram. Et anima mea illi vivet; et semen meum serviet ipsi. Annuntiabitur Domino generatio ventura; et annuntiabunt cœli iustitiam eius populo qui nascetur, quem fecit Dominus.

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me abandonaste? ¡Las palabras que lanzo no me salvan! Mi Dios, de día llamo y no me atiendes, de noche clamo, más no encuentro mi reposo. Tú, sin embargo, estás en el Santuario, de allí sube hasta ti la alabanza de Israel. En ti nuestros padres esperaron, esperaban y tú los liberaste. A ti clamaban y quedaban libres, su espera puesta en ti no fue fallida. Más yo soy un gusano y ya no un hombre, los hombres de mí tienen vergüenza y el pueblo me desprecia. Todos los que me ven, de mí se burlan, hacen muecas y mueven la cabeza: “¡Confía en el Señor, pues que lo libre, que lo salve si le tiene aprecio!” Me has sacado del vientre de mi madre, me has confiado a sus pechos maternales. Me entregaron a ti apenas nacido; tú eres mi Dios desde el seno materno. No te alejes de mí, que la angustia está cerca, y no hay nadie que pueda ayudarme. Me rodean novillos numerosos y me cercan los toros de Basán. Amenazándome abren sus hocicos como leones que desgarran y rugen. Yo soy como el arroyo que se escurre; todos mis huesos se han descoyuntado; mi corazón se ha vuelto como cera, dentro mis entrañas se derriten. Mi garganta está seca como teja, y al paladar mi lengua está pegada: ya están para echarme a la sepultura. Como perros de presa me rodean, me acorrala una banda de malvados. Han lastimado mis manos y mis pies. Con tanto mirarme y observarme pudieron contar todos mis huesos. Reparten entre sí mis vestiduras y mi túnica la tiran a la suerte. Pero tú, Señor, no te quedes lejos; ¡fuerza mía, corre a socorrerme! Libra tú de la espada mi alma, de las garras del perro salva mi vida. Sálvame de la boca del león, y de los cuernos del toro lo poco que soy. Contaré tu fama a mis hermanos, en plena asamblea te alabaré. Fieles del Señor, alábenlo, linaje de Jacob, glorifícalo, reveréncialo, linaje de Israel porque no ha despreciado ni le ha repugnado la desgracia de un desgraciado, no le ha escondido el rostro, cuando pidió auxilio, lo escuchó. Tú inspiras mi alabanza en la gran asamblea: cumpliré mis votos delante de sus fieles. Comerán los desvalidos hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan: ¡no pierdas nunca el ánimo! Lo recordarán y se volverán hacia el Señor todos los confines de la tierra, se postrarán en su presencia las familias de los pueblos; porque el Señor es Rey, él gobierna a los pueblos. Ante Él se postrarán las cenizas de la tumba, en su presencia se encorvarán los que bajan al polvo. Mi vida se la conservará. Mi descendencia le servirá y contará quién es; a la generación venidera le anunciará su justicia, al pueblo que ha de nacer, que Él actuó.

Los siguientes son (algunos) compositores, autores sobre este texto: Joachim von Burck (1546-1610, para coro mixto a cappella); Philippe de Monte (1521-1603, a seis voces mixtas a cappella [duplicando el contralto y el tenor], publicado en Harmoniæ Miscellæ Cantionum Sacrarum en el año 1583); Leo non Papa (del Siglo XVI, a cuatro voces mixtas a cappella); Paschal de L’Estocart (1539, muerto después de 1584, para coro mixto a cuatro voces a cappella, en alemán); Humfrey Pelham (1647-1674, en Fa menor, para coro mixto a cinco voces, cuerdas, órgano y continuo, en inglés, publicado en el año1674); John Blow (1649-1708, emplea los versículos 1 al 3, en inglés, en La menor); John Reynolds (muerto en 1770, obra en Mi bemol Mayor, para coro mixto con órgano); William Boyce (1711-1779, tiene dos versiones: una, en Do Mayor, para coro mixto a cinco voces [duplicando el bajo], en inglés, sobre los versículos 22 al 28; la restante es para contralto solo, trompeta, y órgano); Joseph Stephenson (1723- 1810, en Do menor, para coro mixto a cuatro voces a cappella, editado en 1757); Benjamin Cooke (1734 – 1793, en Re Mayora tres voces mixtas, en inglés sobre el texto de los versículos 1 al 6, publicado en el año 1794); Anton Bruckner (1824-1896, para coro y piano, WAB 34, hacia 1852); Johannes Brahms (1833-1897, para doble coro mixto a ocho voces a cappella, en Fa Mayor, en alemán, sobre los versos 5 y 6): Carl Nielsen (1865 –1931, para coro mixto a capella, opus 55, del año 1929); Ernst Pfiffner (1922, para coro mixto y órgano, editado en Liturgische Kirchenmusik); Gustav Biener (1926, para coro mixto a capella, editado en Musikverlag A. Coppenrath; Lothar Bandermann (1936, editado en Cantus Quercus bajo el número CQ2509, para coro mixto con órgano); Hans Pimmer (1931, en alemán, para coro de niños y coro mixto a capella, editado en Musikverlag A. Coppenrath); Zoltán Paulinyi (1977, para soprano solo, violín solo, del año 2003); y Markus Partheymüller (nacido en 1988, obra en Re menor, para coro de hombres a cinco voces (tres de tenor y dos de bajo), editado en el año 2009).

En nuestro continente americano conocemos dos obras de autores estadounidenses: de Ernest Bloch (1880-1959), de origen suizo, nacido en Ginebra en 1880, muerto en Pórtland, Oregon, en 1959, quien compuso este salmo para barítono y orquesta (1914); y de Charles H. Giffen (1940), para coro mixto a cappella o con acompañamiento de órgano, en Mi menor, para ser cantado en la Iglesia Anglicana el Viernes Santo.

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Junio de 2014

andresjan@gmail.com

Artículo técnico Mayo 2014

Artículo técnico Mayo 2014 por Andrés Jan-

Cœli enarrant gloriam Dei – Salmo 19 (18) – Los cielos cuentan la gloria del Señor

Este Salmo es el ensamble de dos poemas de estilo y contenido diversos. El primero de ellos es un himno lírico, que celebra la gloria del Creador manifestada en la armonía y grandiosidad del firmamento (hasta el versículo 7). El segundo, que data de un tiempo más reciente, es un poema que describe las excelencias de la Ley divina.

El primer verso de este salmo se emplea en la segunda parte del Rorate cœli desuper, que se cantan en el Adviento. Los versículos 9 al 12 se cantan en la fiesta de Pentecostés. Y el versículo 5 se canta en la fiesta de Simón y Judas.

Cœli enarrant gloriam Dei, et opera manuum eius annuntiat firmamentum. Dies diei eructat verbum, et nox nocti indicat scientiam. Non sunt loquelæ, neque sermones, quorum non audiantur voces eorum. In omnem terram exivit sonus eorum, et in fines orbis terræ verba eorum. In sole posuit tabernaculum suum; et ipse tamquam sponsus procedens de thalamo suo. Exsultavit ut gigas ad currendam viam; a summo cœlo egressio eius. Et occursus eius usque ad summum eius; nec est qui se abscondat a calore eius. Lex Domini immaculata, convertens animas; testimonium Domini fidele,
sapientiam præstans parvulis. Iustitiæ Domini rectæ, lætificantes corda; præceptum Domini lucidum, illuminans oculos. Timor Domini sanctus, permanens in sæculum sæculi; iudicia Domini vera, iustificata in semetipsa, desiderabilia super aurum et lapidem pretiosum multum, et dulciora super mel et favum. Etenim servus tuus custodit ea; in custodiendis illis retributio multa. Delicta quis intelligit? ab occultis meis munda me; et ab alienis parce servo tuo. Si mei non fuerint dominati, tunc immaculatus ero, et emundabor a delicto maximo. Et erunt ut complaceant eloquia oris mei, et meditatio cordis mei in conspectu tuo semper.Domine, adiutor meus, et redemptor meus.

Los cielos cuentan la gloria del Señor, proclama el firmamento la obra de sus manos. Un día al siguiente le pasa el mensaje y una noche a la otra se lo hace saber. No hay discursos ni palabras ni voces que se escuchen, mas por todo el orbe se capta su ritmo, y el mensaje llega hasta el fin del mundo. Al sol le fijó una tienda en lontananza, de allí sale muy alegre, como un esposo que deja su alcoba, como atleta, a correr su carrera. Sale de un extremo de los cielos y en su vuelta, que alcanza al otro extremo, no hay nada que se escape a su calor. La ley del Señor es perfecta, es remedio para el alma, toda declaración del Señor es cierta y da al sencillo la sabiduría. Las ordenanzas del Señor son rectas y para el corazón son alegría. Los mandamientos del Señor son claros y son luz para los ojos. El temor del Señor es un diamante, que dura para siempre; los juicios del Señor son verdad, y todos por igual se verifican. Son más preciosos que el oro, valen más que montones de oro fino; más que la miel es su dulzura, más que las gotas del panal. También son luz para tu siervo, guardarlos es para mí una riqueza. Pero, ¿quién repara en sus deslices? Límpiame de los que se me escapan. Guarda a tu siervo también de la soberbia, que nunca me domine. Así seré perfecto y limpio de pecados graves. ¡Que te gusten las palabras de mi boca, esta meditación a solas ante ti, oh Señor, mi roca y Redentor!

Algunos de los compositores son: Johannes Alanus [John Aleyn]  (finales de 1300 – 1373, motete isorrítmico de la segunda parte del siglo XIV); Giovanni Pierluigi da Palestrina [Santi] (1524/5-1594, para cinco voces mixtas [duplicando la voz de tenor], publicado en Offertoria Totius Anni, en el año 1593); Giovanni Andrea Draconio (hacia 1550 – 1599, para coro de hombres a cuatro voces, a cappella); Hans Leo Hassler (1562-1612, para coro mixto a doce voces a capella [emplea los versículos 2 al 6], editado en Reliquae sacrorum concentuum, en 1615); Giovanni Francesco Anerio (1567-1620, para coro de hombres a cuatro voces, a cappella); Heinrich Schütz [Saggitarius] (1585-1672, para seis voces mixtas [duplicando las voces de soprano y tenor], con continuo, en alemán, empleando los versículos 2 al 7, editado como el número de 18 en ‘Geistliche Chormusik’ en el año 1648); Alessandro Scarlatti (1660-1725, para cuatro voces mixtas a cappella, compuesto en el año 1708); Benedetto Marcello (1686-1739, para órgano); Jean-Joseph Mondonville [también conocido como Jean-Joseph Cassanéa de Mondonville] (1711-1772 para coro y orquesta); Franz Joseph Haydn: (1732-1809, en el Oratorio La Creación, en alemán, para coro mixto a cuatro voces y tres solistas [contralto, tenor y bajo] y cuerdas con continuo, empleando los versículos 2, 3 y 5); Haydn Johann Michael (1737-1806); Tomadini Giovanni Battista (1738 – 1799, para bajo solo y órgano, en Si b Mayor); Felix Mendelssohn (1809-1847, a cuatro voces mixtas con órgano en Mi Mayor, en latín, publicado por Boosey, cerca del año 1850); Ludwig [Louis, Luis] Rotter (1810-1895, para cuatro voces mixtas con órgano u orquesta, en latín); Franz Liszt (1811-1886, con el número de catálogo S.14, para coro de hombres y órgano u orquesta, del año 1860, editado en 1870); Camile Saint-Saëns (1835-1921, opus 42 para coro y orquesta, en diez movimientos, compuesto en 1865, y revisado en 1873, publicado en 1875); y Marcel Dupré (1886-1971, opus 74 para órgano).

En nuestro continente americano conocemos las obras de los siguientes compositores: El cubano Esteban Salas, nacido el 25 de Diciembre de 1725 en La Habana, muerto en Santiago el 14 de julio de 1803, es de Cœli enarravit para coro tres voces (soprano, contralto y tenor) y bajo continuo.

André Gomes da Silva, nació en Lisboa el 15 de diciembre de 1752, murió en Sao Pablo el 17 de junio de 1844, autor de una obra sobre este texto.

El venezolano Juan Bautista Plaza, nacido y muerto en Caracas (1898-1965), es autor del ofertorio In omnem terram (versículo 5) de la misa del Apóstol Santiago, patrón de Caracas. Esta obra, compuesta en el año 1924 es para coro masculino a dos voces (tenores y bajos) con acompañamiento de órgano.

Thurlow Weed, nacido en el año 1966, vive actualmente en Lancaster, Ohio (Estados Unidos), donde es organista de la Whitehall United Methodist Churchl, para cuatro voces mixtas a cappella, en inglés.

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Mayo de 2014

andresjan@gmail.com