Crecer lo suficiente para poder hacerlo solo

Hablar de autogestión es referirse al logro de la autonomía personal, al uso individual de métodos, habilidades y estrategias que hacen que alguien pueda dirigir y desarrollar sus actividades hacia el logro de objetivos. Buscada como modo de trabajo independiente, requiere, sin embargo, encuadre, entrenamiento y acompañamiento organizacional.

Tomar acciones proactivas para manejar el propio trabajo y transformar la autonomía en un hábito, es una forma probada de afianzar una carrera profesional y al mismo tiempo emerger como un activo valioso para el empleador o el grupo al que se pertenece. También es la base necesaria para desarrollar un emprendimiento, sostener una profesión y desarrollar proyectos por cuenta propia.

El poder de decisión y realización, la efectividad y la oportunidad en las intervenciones y la autonomía de vuelo, son características asociadas con el liderazgo. Generan seguridad, credibilidad y confianza y son buscadas entre las competencias individuales a la hora de seleccionar personal, promover empleados y generar asociaciones. También son catalogadas como generadoras de crecimiento y cambio a nivel equipos de trabajo y grupos de desarrollo en las organizaciones.

Autonomía

Tres capacidades básicas se encuentran en las personas que “se manejan solas”:

1. Auto-control. Conscientes de su propio comportamiento y de las incidencias del mismo pueden administrar libremente sus decisiones y elegir sus acciones. No se dejan llevar, anticipan los resultados y actúan de manera de lograr lo que se proponen y evitar consecuencias no deseadas.

2. Auto-evaluación. Son capaces de reflexionar y mirar su propio ejercicio profesional al mismo tiempo que lo desarrollan. Observan y evalúan sus acciones, interacciones, métodos, tienen en cuenta el devenir organizacional y corrigen el rumbo a partir del reconocimiento de la necesidad de cambio.

3. Auto- motivación. Responden a una demanda interna de creación de oportunidades, de aprovechamiento de la realidad, de disfrute del propio trabajo. Tienen pilas propias que no dependen de estímulos externos.

Esta posibilidad de gerenciarse a sí mismo, de comprometerse con la tarea a desarrollar como modo de afianzar el propio crecimiento, ¿está limitada a aquellos que nacieron con determinadas fortalezas?, ¿es un logro de los que estudiaron determinadas carreras o fueron formados en ciertos oficios?

¿Importa?

¿Acaso importa eso? Aunque se tiende a atribuir la posibilidad de autogestionarse a características absolutamente personales, es una capacidad entrenable. Y enseñarla, diseñar procesos que la faciliten, motivar su desarrollo y habilitar a los empleados para que opten por ejercitarla, son modos organizacionales que se constituyen, sin duda, en ventajas competitivas.

Propiciar

Crear y sostener un ámbito propicio de la autonomía favorecerá la realización de objetivos, alivianará la tarea de todos, propiciará mejores relaciones .Abrirá posibilidades a la creatividad, la innovación y el crecimiento y asegurará un ambiente de bienestar laboral.

¿Cómo hacerlo? Teniendo en cuenta lo siguiente:

* Validar a cada uno en sus características, modos y formas, pero confiar en sus posibilidades y trabajar para que se realicen. Conocer a las personas con las que se trabaja es básico y necesario. Pero más que para etiquetarlos y dejarlos quietos, para poder proponerles desafíos que tengan que ver con sus valores e intereses.

* Promover el desarrollo global de cada integrante, en una estrategia ganar –ganar de articulación con los objetivos organizacionales. Comunicar claramente cómo está, a dónde quiere llegar y cuál es el camino y los modos que ha elegido la organización, es el punto de partida para enlazar a los pasos y logros generales, el crecimiento y la posibilidad de desarrollo de los miembros de la misma. Si se duplican las ventas ¿a qué capacitación podrán acceder los vendedores? Si disminuyeron un 50 % los reclamos de los usuarios ¿por qué no armar una charla para que la gente del departamento de servicio técnico explique a todos la estrategia adoptada?

* Habilitar el contacto del personal con situaciones problemáticas. Entrenarse en absorber el impacto de los obstáculos y dificultades del devenir laboral y en resolverlos, es una excelente forma de desarrollar la capacidad de decidir e incorporar estrategias de resolución. ¿Cómo pueden ser autónomos los empleados cuando los problemas que se suceden en ausencia del jefe no se resuelven hasta que no vuelve? ¿Cómo se aprende a capear temporales si las botas de lluvia están ocupadas?

* Fomentar el desarrollo de sentimientos de seguridad y confianza. La jerarquización de los vínculos interpersonales, el cuidado de las relaciones, la apertura de conversaciones validantes, el respeto por las opiniones divergentes, la escucha comprometida. La evaluación justa, la no imposición arbitraria de modos y formas, el respeto, ayudan al fortalecimiento de la autoestima. Es difícil ser independiente cuando uno está inseguro, se siente presionado, prisionero u olvidado.

Recuadro 1:

Comunicar para crecer

Una manera excelente de favorecer la autogestión es brindar varias y múltiples oportunidades para que la persona se exprese, comunique sus ideas, aporte opiniones. Y escucharla, sin esperar que no se equivoque, que produzca resultados, que sirva todo lo que dice, que sea inteligente lo que comenta.

Recuadro 2:

¿Todo lo contrario?

La posibilidad de ser autónomo también se pierde por demasiado amor.

Publicó, el jueves 15 de abril de 2010, el diario La Nación: “El abuelo, la abuela y la madre le brindaron un amor enfermizo, excesivo: por esto fueron condenados. La víctima, que hoy tiene 13 años y vive en Ferrara, ciudad del norte de Italia, recién aprendió a caminar a los 7, nunca hizo deporte, una excursión, o una salida con amigos, ni frecuentó a nadie, salvo a su madre y sus abuelos. Por eso, hoy el niño sólo come si le cocinan ellos y está con ellos, y a los 13 años aún no puede orinar solo. Cuando tuvo que quedarse en el comedor de su escuela, el chico se escapó y se escondió en un armario. Tiene miedo de comer o estar con otras personas.”

¡Hasta la Próxima!

Andrea

Andrea Turchi es Consultora Organizacional y Diseñadora y Coordinadora del Programa de Entrenamiento en Coaching Comunicacional. También escribe el blog “A partir de una frase” y coordina Proyecto Contagia Lectura, galardonado con el Premio Hormiguita Viajera 2012 y Círculo de Coaching. Esta columna pertenece a “La Columna” , publicada en La Opinión.

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