Artículo técnico Diciembre 2014 por Andrés Jan-

Salvum fac, Domine – Salmo 12 (11) – Ayúdame Señor

Este Salmo es una súplica, en la que el autor, con una visión pesimista del mundo, pide al Señor que intervenga para poner fin a los males que lo afligen. El Señor responde a esta petición con una promesa de salvación para los oprimidos Como es habitual finaliza el salmo con una expresión de confianza en el Señor.

Texto en latín es: Salvame fac, Domine, quoniam defecit sanctus, quoniam diminutae sunt veritates a filiis hominum. Vana locuti sunt unusquisque ad proximum suum; labia dolosa, in corde et corde locuti sunt. Disperdat Dominus universa labia dolosa, et linguam magniloquam. Qui dixerunt: Linguam nostram magnificabimus; labia nostra a nobis sunt. Quis noster Dominus est? Propter miseriam inopum, et gemitum pauperum, nunc exsurgam, dicit Dominus. Ponam in salutari; fiducialiter

agam in eo. Eloquia Domini, eloquia casta; argentum igne examinatum, probatum terræ,

purgatum septuplum. Tu, Domine, servabis nos, et custodies nos a generatione hac in æternum. In circuitu impii ambulant: secundum altitudinem tuam multiplicasti filios hominum.

Y su traducción: Ayúdame, Señor, porque ya no hay hombres buenos ni se encuentran ya hombres leales. Cada cual engaña a su prójimo, se dicen buenas palabras, pero con doblez. Que el Señor arranque los labios mentirosos y la lengua que dice grandes frases. Pues dicen: “Con palabras todo lo conseguiremos; si sabemos hablar, ¿quién nos va a dominar?” “Los pobres son despojados, gimen los humildes, ahora me levanto – dice el Señor – y prestaré socorro al que es despreciado.” Las palabras del Señor son palabras seguras, son como plata pura siete veces purificada en el crisol. Tú, Señor, cuidarás de nosotros; protégenos por siempre de esta generación. Por doquier se andan paseando los malvados y cunde el vicio entre los hijos de Adán.

Algunos autores que compusieron con este texto fueron: Mikołaj Gomółka (hacia 1530-1609, en polaco); Hans Leo Hassler (1564-1612, en alemán, a cinco voces mixtas [solamente en la última parte duplica la voz de Tenor]); Heinrich Hartmann (hacia 1580-1616, en alemán, a cinco voces [duplicando la Soprano], a cappella, editado en el año 1616 en Erster Theil Confortativae Sacrae Symphoniacae); Joseph Stephenson (1723- 1810, en inglés, a cuatro voces mixtas a cappella, publicado en el año 1757 en Church Harmony Sacred to Devotion); Giuseppe Concone (1801-1861, a cuatro voces mixtas, a cappella); y Luigi Bordese (1815-1886, para dos voces, soprano y contralto, con órgano en Re Mayor).

En el continente americano conocemos la obra del compositor colombiano Roberto Pineda Duque (1910-1977), el Salmo 12 (“Hasta cuándo, Señor”), para cuatro voces mixtas, obra datada cerca del año 1964.

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Exaudi Domine iustitiam meam – Salmo 17 (16) – Escuha mi grito, Señor,

Este salmo tiene la característica similar al número 7: un inocente – acusado y perseguido injustamente – expone su caso al Señor en demanda de justicia. La súplica se alterna con las declaraciones de inocencia y con una descripción de la maldad de sus perseguidores. En el versículo final, el salmista manifiesta su certeza de que alcanzará el favor divino. El versículo 5 ‘Perfice gressus’ se canta para la sexagésima y en Pentecostés.

Texto en latín es: Exaudi Domine iustitiam meam intende deprecationi meæ auribus percipe orationem meam non in labiis dolosis. Vultu tuo iudicium meum prodeat oculi mei videant aequitatem. Probasti cor meum et visitasti nocte igne me examinasti et non est inventa in me iniquitas. Ut non loquatur os meum opera hominum propter verba labiorum tuorum ego custodivi vias duras. Perfice gressus meos in semitis tuis ut non moveantur vestigia mea. Ego clamavi quoniam exaudisti me Deus inclina aurem tuam mihi et exaudi verba mea. Mirifica misericordias tuas qui salvos facis sperantes in te. A resistentibus dexteræ tuæ custodi me Domine ut pupillam oculi sub umbra alarum tuarum protege me, a facie impiorum qui me adflixerunt inimici mei animam meam circumdederunt, adipem suum concluserunt os eorum locutum est superbia. Proicientes me nunc circumdederunt me oculos suos statuerunt declinare in terram. Susceperunt me sicut leo paratus ad prædam et sicut catulus leonis habitans in abditis. Exsurge Domine præveni eos et subverte eos eripe animam meam ab impio framea inimicorum de manu tua Domine a paucis a terra dispartire eos et subplanta eos in vita ipsorum de absconditis tuis adimpletus est venter eorum saturati sunt porcina et reliquerunt quæ superfuerunt parvulis suis. Ego autem cum iustitia apparebo in conspectu tuo satiabor dum manifestabitur gloria tua.

Y su traducción: Escuha mi grito, Señor, atiende a mis clamores, presta atención a mi plegaria pues no hay engaño en mis labios. Dicta tú mi sentencia pues tus ojos ven lo que es recto. Puedes escudriñar mi corazón o visitarme de noche, o probarme en el crisol, no hallarás crimen en mí: No he pecado en palabras, como pecan los hombres; he guardado las palabras de tus labios, y seguido las sendas del Soberano. Afirma mis pasos en tus caminos para que no tropiecen mis pies. A ti te llamo, oh Dios, esperando tu respuesta; inclina a mí tu oído y escucha mi ruego. Renueva tus bondades, tú que salvas del agresor a los que se refugian bajo tu diestra. Guárdame como a la niña de tus ojos, escóndeme a la sombra de tus alas, lejos de esos malvados que me acosan, de mis enemigos que quieren mi muerte. Tienen el corazón taponado de grasa, y con arrogancia habla su boca. Me vigilan y de un golpe me cercan; se fijan en mí para tirarme al suelo. Son como un león ávido de presa, como un cachorro agazapado en su guarida. Levántate, Señor, hazles frente, derríbalos, de un mandoble líbrame del violento. Señor, que perezcan por tu mano, acaba con ellos, no los dejes vivir. Llénales el vientre de lo que les reservas, que sus hijos también queden saciados y que dejen las sobras a sus nietos. Y yo, como justo, contemplaré tu rostro, y al despertar, me saciaré de tu semblante.

Los únicos dos compositores de los cuales tenemos los datos que hayan compuesto sobre texto del este salmo son: Joseph Stephenson (1723-1810, en inglés, a cuatro voces mixtas a cappella, en La menor, editado en 1757 en Church Harmony Sacred to Devotion); y Nobuaki Izawa (1972, para cuatro voces mixtas a cappella, en latín, obra tonal, compuesta en 2014).

Lo siguientes son los autores que compusieron obras sobre el versículo 5 Perfice gressus’: Giovanni Pierluigi da Palestrina (1524-1594, a cinco voces mixtas [duplicando la voz de Tenor]); Orlando di Lasso (hacia 1532-1594, a cuatro voces mixtas, editado en el año 1585 en Sacrae cantiones … recens singulari industria compositae, Munich); Johann Michael Haydn (1737-1806, para soprano y orquesta MH 557); Franz Xaver Witt (1834-1888, para dos voces [soprano y bajo] con órgano, en La menor [termina en Mayor]; Ferdinand Fachbacher (1852-1934, en Mi Mayor, a ocho voces); Heino Schubert (1928); Enjott Schneider (1950, para órgano solo); y Arjan van Baest (1969, a ciatro voces mixtas a cappella, en Re Mayor en latín, compuesto en el año 2013).

Profesor Andrés Jan

Para el Noticiero Coral

Diciembre de 2014

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